

En los últimos días, las autoridades deportivas y policiales han reforzado su atención en la prevención y sanción de comportamientos violentos y peligrosos en los eventos futbolísticos en España. La polémica se ha centrado en diversos incidentes ocurridos en distintos partidos, que han motivado propuestas de sanciones económicas y restricciones para algunos aficionados y clubes.
Uno de los casos más notorios ha sido el de un aficionado que, durante el partido de octavos de final de la Copa del Rey entre el Albacete Balompié y el Real Madrid CF, arrojó un plátano al jugador Vinicius Junior en plena celebración tras uno de los goles del equipo local. La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha calificado esta acción como una infracción grave y ha propuesto una multa de 5.000 euros. Además, solicita que el aficionado en cuestión quede prohibido de acceder a recintos deportivos durante 12 meses, considerando que la conducta viola la ley contra la violencia y la discriminación en el deporte.
Por otro lado, en el ámbito de la organización de eventos, también se han detectado irregularidades en la gestión de aforos. En el partido de Copa entre el CD Guadalajara y el FC Barcelona en el Estadio Municipal Pedro Escartín, celebrado el pasado 16 de diciembre, la instalación de gradas supletorias excedió en capacidad y careció de la documentación adecuada. La estructura instalada para acoger a unos 2.000 espectadores —500 en dos gradas y 1.500 en una tercera— no contaba con la aprobación necesaria por parte del Ayuntamiento ni de la Policía Local. Esto generó que, tras una revisión de seguridad, se permitiera la apertura de la grada mayor, lo que pudo poner en riesgo a los asistentes debido a un posible colapso o dificultades en la evacuación. La Comisión recomienda sancionar al club con 50.000 euros por infracción grave a la normativa de seguridad.
En temas relacionados con la conducta de los ultras, la Comisión también ha tomado medidas respecto a incidentes en el derbi sevillano del pasado 30 de noviembre. En esta ocasión, 14 aficionados del Real Betis Balompié fueron arrestados por participar en una pelea multitudinaria contra radicales del Sevilla FC en la previa del encuentro, ocurrido en un contexto de alta tensión. Además, otros seguidores de ambos clubes fueron sancionados por lanzar objetos a la cancha o comprar entradas en sectores vetados por motivos de seguridad. En concreto, se propusieron multas de 5.001 euros y prohibiciones de entrada a los estadios durante 12 meses para quienes participaron en las alteraciones más graves, y multas de 150 euros para quienes incurrieron en infracciones menores.
Asimismo, otro incidente reseñable ocurrió en diciembre, cuando un aficionado del Athletic Club de Bilbao increpó al jugador Yuri Berchiche en Vigo, tras un partido contra el Celta. La Policía Nacional documentó que el seguidor esperaba al equipo en el hotel y se enfrentó al futbolista por no recibir autógrafos, por lo que la Comisión recomienda una multa de 1.501 euros y una prohibición de acceso a los estadios por tres meses.
Finalmente, la institución también ha anunciado la declaración de «alto riesgo» para el próximo encuentro entre el Real Racing Club de Santander y el Burgos CF, programado para el 22 de febrero de 2026 en Santander, a las 20:30 horas, en la Segunda División. Esta medida implica una serie de protocolos de seguridad reforzada, limitaciones en la venta de entradas en el día del partido y controles aumentados para asegurar la tranquilidad de los asistentes.
La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte es un órgano clave en la defensa de un deporte seguro y respetuoso, conformado por representantes de varias instituciones nacionales, que trabaja con una periodicidad quincenal para tratar estos asuntos y promover medidas preventivas y sancionadoras. La preocupación por garantizar la convivencia en los estadios continúa impulsando a estas instituciones a adoptar decisiones firmes frente a conductas que atentan contra la integridad del fútbol y sus seguidores.
Fuente: Ministerio del Interior
