En un enfrentamiento cargado de tensiones y un ambiente casi bélico, la selección española logró asegurarse el primer puesto del grupo H tras vencer a Uruguay, gracias a un desafortunado error del portero uruguayo Fernando Muslera. Este fallo dejó al equipo charrúa fuera del torneo, pese a sus esfuerzos por frenar a España y su dinámica de juego. Bajo la presión del entrenador Marcelo Bielsa, Uruguay comenzó el partido de manera titubeante y, aunque luego mostró cierta agresividad, terminó desquiciado tras la expulsión de Agustín Canobbio. La contienda fue tan intensa que la integridad física de los jugadores cobró más importancia que el resultado, en un encuentro condicionado por un mal arbitraje y caracterizado por un juego errático de ambas selecciones.
A pesar de lograr la victoria, España no mostró la brillantez de otras ocasiones, luciendo desconectada y sin la fluidez esperada. Su única anotación, cortesía de Álex Baena, vino de una jugada aislada. Jugadores clave como Lamine Yamal, Nico Williams y Pedri sufrieron las embestidas de un juego uruguayo demasiado físico, lo que complicó su despliegue en el campo. Con la mirada puesta en su próximo desafío, enfrentando a Argelia o Austria, el seleccionador Luis de la Fuente enfrentará el reto de recuperar y reacomodar a su plantilla, que finalizó el partido contra Uruguay más preocupada por las lesiones que por su desempeño futbolístico. Mientras, la sorprendente clasificación de Cabo Verde dejó aún más en evidencia la imposibilidad de Uruguay de alcanzar la siguiente fase del torneo.
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