
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha denunciado un presunto ataque del gobierno de Donald Trump en Venezuela, afirmando que dicho ataque ocurrió en una fábrica cerca de Maracaibo, donde, según él, se procesa cocaína. Petro atribuye estos supuestos eventos a la actividad de la guerrilla ELN, que ha venido operando en la región, y critica la intervención estadounidense mientras sus tentativas de negociaciones de paz con la guerrilla están estancadas. La fábrica en cuestión, Primazol, ha desmentido las acusaciones, asegurando que un incendio ocurrido en sus instalaciones fue producto de un fallo eléctrico y no de un bombardeo como se ha rumorado en redes sociales.
Petro también se refirió a las tensiones fronterizas en el Catatumbo, una región conocida por su alta producción de cocaína, señalando que el ELN y otros grupos buscan controlar el narcotráfico en la zona. En sus mensajes, el presidente destacó que el control que ejerce el ELN sobre pistas clandestinas en Zulia favorece el tráfico de drogas desde Colombia hacia Centroamérica y México. Además, Petro mencionó los ataques a embarcaciones en el Caribe, criticando las acciones de Estados Unidos y reiterando que el contrabando se realiza con cocaína, mientras que los ataques se dirigen ilegítimamente a embarcaciones que llevan cannabis. En respuesta a sanciones recientes por parte del Tesoro de EE.UU., que lo vinculan sin pruebas al narcotráfico, Petro negó tener alianzas con el presidente venezolano Nicolás Maduro y abogó por una cooperación para enfrentar al ELN en la frontera.
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