

Investigadores del IMDEA Nutrición, en Madrid, han identificado por primera vez patrones de conectividad de la microbiota intestinal asociados a la salud metabólica en personas con obesidad. El estudio, publicado en la revista Nature Communications, analizó datos de cerca de 1.000 personas y abre vías para intervenciones que retrasen la progresión de enfermedades metabólicas ligadas al exceso de peso.
El punto de partida es una pregunta que lleva años intrigando a la comunidad científica: por qué algunas personas con obesidad desarrollan alteraciones metabólicas graves, como resistencia a la insulina, inflamación crónica o hipertensión, mientras otras mantienen un perfil metabólico relativamente sano pese al exceso de peso. El grupo de Biología Computacional de IMDEA Nutrición ha buscado respuesta analizando la microbiota como si fuera una red social.
En esa representación, los microorganismos intestinales interactúan entre sí a través de conexiones que sostienen la salud del intestino. La conclusión principal es que las redes microbianas con mejor conectividad resisten mejor el estrés y hacen frente con más éxito a procesos inflamatorios, alteraciones en el metabolismo de la glucosa y aumento de peso.
El estudio también mostró que estas redes microbianas mejoran con rapidez tras una intervención controlada de pérdida de peso. La investigación forma parte del proyecto AI4Food y ha contado con el Grupo BiDA Lab de la Universidad Autónoma de Madrid, el Cancer Research Center de Toulouse y la empresa Microsei Biotech. Tras la intervención, no solo mejoraron los parámetros metabólicos de los participantes, sino que las estructuras microbianas evolucionaron hacia configuraciones más conectadas y resistentes.
El hallazgo confirma que la microbiota intestinal funciona como un ecosistema dinámico capaz de reorganizarse ante cambios en la dieta y el estilo de vida, y abre la puerta a estrategias personalizadas contra la obesidad. IMDEA Nutrición ya trabaja en otras líneas similares, como la colaboración con Natac para desarrollar compuestos bioactivos para deportistas y pacientes oncológicos, en la misma línea que otros proyectos madrileños de nutrición de precisión que buscan tratamientos ajustados a cada paciente.
El grupo de Biología Computacional de IMDEA Nutrición, en Madrid, con datos de cerca de 1.000 personas.
Nature Communications.
Las redes microbianas mejor conectadas resisten mejor el estrés y afrontan con más éxito procesos inflamatorios y alteraciones del metabolismo de la glucosa, lo que se traduce en mejor salud metabólica pese a la obesidad.
El Grupo BiDA Lab de la Universidad Autónoma de Madrid, el Cancer Research Center de Toulouse y la empresa Microsei Biotech, dentro del proyecto AI4Food.
Las estructuras microbianas evolucionan hacia configuraciones más conectadas y resistentes en poco tiempo tras una intervención controlada de pérdida de peso.
