

La Policía Nacional, en colaboración estrecha con la Polizia di Stato de Italia, ha culminado con éxito una operación que ha permitido desarticular una peligrosa célula delictiva de origen italiano, especializada en robos en joyerías mediante técnicas de sustracción en masa y con un método de actuación profundamente diseñado para evitar dejar huellas.
La investigación comenzó a raíz de la identificación de un patrón delictivo en distintas joyerías de toda España, caracterizado por hurtos aparentemente coordinados. En estos episodios, una pareja de mujeres accedía a los establecimientos exhibiendo interés en diversos productos, principalmente en mantas de joyas. Mientras uno de los empleados exponía los artículos, ellas aprovechaban su atención dispersa para sustraer con habilidad extraordinaria una de estas mantas, la cual ocultaban en pañuelos, bolsos o prendas. Posteriormente, abandonaban discretamente el local sin levantar sospechas.
Este modus operandi, que se ha venido repitiendo durante años, llevó a los agentes a rastrear casos similares, incluyendo uno ocurrido en Zaragoza en 2012, donde una ciudadana italiana con perfil físico coincidente fue arrestada. Esta línea de investigación permitió establecer un vínculo entre la actividad delictiva y un grupo organizado que operaba en varios países europeos, gracias a la cooperación internacional.
Uno de los principales desafíos fue localizar a los integrantes de la célula, ya que estos adoptaban múltiples medidas de clandestinidad: evitaban manipular objetos para no dejar huellas en las joyas, usaban prendas y disfraces para camuflar su identidad, no se registraban en hoteles y cambiaban con frecuencia de vehículo y teléfono móvil en cada viaje. Sus campañas delictivas, que podían durar entre cuatro y cinco días, consistían en recorrer centenares de kilómetros para perpetrar los hurtos en diferentes localidades españolas, desde Asturias a Andalucía, siempre con un esquema que buscaba eliminar cualquier posible pista que pudiese relacionarlos con los delitos.
A través del análisis de la información compartida desde Italia, los investigadores detectaron patrones adicionales: cada vez que cometían un hurto en una joyería, uno de los sospechosos solía pernoctar en localidades situadas entre 100 y 400 kilómetros del lugar del delito, en un intento por disfrazar sus movimientos y evitar que las investigaciones pudieran enlazar las acciones.
El esfuerzo conjunto y la inteligencia policial permitieron definir un operativo que desembocó en la identificación y localización de los cuatro sospechosos en Palencia, donde fueron arrestados el día 31 de marzo. Entre sus pertenencias se hallaron prendas usadas en los hurtos y unos 4.000 euros en efectivo. Además, se realizó un registro en uno de los domicilios en Italia, ampliando así las líneas de investigación y recabando elementos para esclarecer plenamente sus actividades.
Hasta el momento, los agentes han atribuido a los detenidos la participación en al menos 21 hechos delictivos distribuidos por toda la geografía española, en localidades como Asturias, Logroño, Murcia, Valencia, Almería, Albacete, Badajoz, Alicante, Sevilla, Castellón y Granada. La valoración preliminar indica que las joyas sustraídas tienen un valor superior a 500.000 euros, un dato que refleja la magnitud del golpe a las víctimas y a la economía local.
Los cuatro arrestados, considerados miembros destacados de la organización, han sido puestos a disposición de la autoridad judicial, que decretó la prisión provisional para tres de ellos, mientras continúa la investigación para esclarecer por completo todos los hechos en los que habrían participado.
La operación supone un ejemplo de la eficacia de la cooperación internacional en delitos de delincuencia organizada y demuestra cómo técnicas delictivas sofisticadas y cuidadosamente planificadas pueden ser neutralizadas gracias al trabajo conjunto de cuerpos policiales de diferentes países. Los detalles del operativo y las imágenes asociadas están disponibles para medios y público en general a través de los canales oficiales de la Policía Nacional.
Fuente: Ministerio del Interior
