

Con el inicio del nuevo año, la Concejalía de Medio Ambiente se prepara para lanzar un programa renovado de educación ambiental en la Casita del Parque O’Donnell, que se desplegará entre los meses de enero y marzo de 2026. Este programa busca incentivar el respeto por el medio ambiente y el aprendizaje a través de una serie de actividades dinámicas que integran a niños, niñas y sus familias.
El concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez, ha declarado que esta iniciativa «llega llena de nuevas actividades pensadas para despertar la curiosidad, el respeto por la naturaleza y el aprendizaje de niños y niñas de todas las edades, y también de sus familias». La propuesta se basa en una serie de talleres, paseos y juegos adaptados que no solo promueven el conocimiento, sino también la diversión en un entorno natural que invita a la reflexión sobre el cuidado del planeta.
El calendario de actividades es extenso y promete ser entretenido y educativo. Comienza el sábado 10 de enero con la exploración de los «Hábitats de animales», seguido, el 18 de enero, por el taller «Reutilizando vamos ayudando», que busca fomentar la reutilización como herramienta clave en la conservación del medioambiente. A medida que avanza el calendario, la oferta se amplía con jornadas como «Educadores ambientales» el 24 de enero y, coincidiendo con festejos tradicionales, el evento «Por San Blas, las cigüeñas verás» el 1 de febrero.
Las actividades continuarán entre febrero y marzo, abarcando temas como el consumo responsable, el papel de los polinizadores y la importancia del agua, cerrando con «Gotita a gotita» el 21 de marzo. Todas las sesiones están programadas para los sábados a las 17:30 horas y los domingos a las 12:00 horas. Se aconseja a los participantes llegar con 30 minutos de anticipación debido a la limitación de aforo, y es imprescindible que los niños asistan acompañados por un adulto.
Este programa constituye una oportunidad excepcional para que las familias se vinculen con la naturaleza, aprendan sobre su entorno y se formen como futuros guardianes del medio ambiente desde una edad temprana. Al sumergirse en estas actividades, los participantes no solo descubrirán el valor de la naturaleza, sino que también desarrollarán un vínculo duradero que fomentará el respeto y la preservación del mundo natural.
