

Una pareja de halcones peregrinos ha vuelto a criar este año en la azotea del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, esta vez en la planta 10 del Edificio Azul. Las tres crías nacidas en abril —una hembra de 680 gramos y dos machos de 458 y 500 gramos— ya dan señales de actividad, según informan la Asociación Halcones Urbanos, Brinzal y el propio hospital, que colaboran en el seguimiento de las aves.
El halcón peregrino (Falco peregrinus) está protegido tanto a nivel regional como nacional. Su presencia en entornos urbanos no es nueva —en Madrid capital llevan décadas asentándose en torres de iglesias y edificios altos—, pero el nido del 12 de Octubre tiene historia propia. Desde 2014 el hospital ha acogido parejas reproductoras, primero en la planta 18 de la antigua Residencia General, donde se dieron dos temporadas de cría con éxito, y ahora en este nuevo enclave.
Los progenitores de las crías actuales proceden también de entornos urbanos: uno nació en el Hospital General de la Defensa Gómez Ulla y el otro en Leganés, lo que ilustra la consolidación de una población de halcones que ya no depende de acantilados naturales para reproducirse.
Para vigilar el desarrollo de los polluelos, los equipos de seguimiento instalaron una cámara en la caja nido que transmite imágenes en tiempo real. Las crías recibieron además anillas identificativas, un método estándar en ornitología que permite rastrear a cada individuo a lo largo de toda su vida y contribuir a estudios de largo recorrido sobre la especie.
El Edificio Azul ofrece condiciones favorables para los halcones porque su estructura exterior se asemeja a los cortados rocosos que estas aves usarían en la naturaleza. Desde allí cazan al vuelo aves urbanas —palomas, cotorras y otras especies— lo que, según los especialistas, ayuda a mantener cierto equilibrio en la fauna de la zona.
El ciclo este año siguió los tiempos habituales: apareamiento en febrero, puesta en marzo, nacimiento de los polluelos en abril. En mayo los tres jóvenes halcones comenzaron a ejercitar las alas en la cornisa bajo la vigilancia de sus padres. Los primeros vuelos se esperan para las próximas semanas. La actividad en el sur de Madrid sigue generando noticias de muy distinto signo este mes de junio, desde datos económicos hasta episodios como este, protagonizados por la fauna urbana que convive con la ciudad.
La historia del nido del 12 de Octubre es también un argumento para quienes defienden que los grandes complejos hospitalarios y administrativos pueden actuar como refugio para especies que en otro momento se habrían limitado al entorno rural. El hospital protagonizó otra noticia reciente en el ámbito sanitario: el centro figura entre los afectados por la reforma del Estatuto Marco que el Gobierno lleva al Consejo de Ministros para suprimir las guardias de 24 horas.
Tres: una hembra de 680 gramos y dos machos de 458 y 500 gramos, nacidos en abril de 2026.
Desde 2014. Primero lo hicieron en la planta 18 de la antigua Residencia General, donde criaron en dos temporadas. Este año se han trasladado a la planta 10 del Edificio Azul.
La Asociación Halcones Urbanos, la organización de rescate de fauna Brinzal y el propio hospital colaboran en el seguimiento, con cámara instalada en la caja nido para observación en tiempo real.
Mediante anillas colocadas en las patas, que permiten identificar al ave de forma individual durante toda su vida. Es el método estándar para el estudio a largo plazo de aves rapaces.
Se alimentan principalmente de aves urbanas capturadas en vuelo: palomas, cotorras y otras especies presentes en Madrid. Los especialistas señalan que su actividad contribuye a regular las poblaciones de estas aves.
Fuente: Comunidad de Madrid (nota original)
