

En un mundo cada vez más dominado por la inteligencia artificial, la compañía New Relic ha tomado un paso significativo para asegurar que las empresas puedan optimizar sus servicios en plataformas emergentes como ChatGPT. Reconociendo un problema creciente, New Relic ha lanzado nuevas capacidades de monitorización para aplicaciones que operan dentro de interfaces conversacionales, como las que se ejecutan en ChatGPT, donde los métodos tradicionales de monitorización de aplicaciones no logran proporcionar visibilidad completa sobre el rendimiento y la experiencia del usuario.
Con un aumento en el uso de ChatGPT como canal de interacción y conversión, las empresas enfrentan el desafío de «volar a ciegas» cuando sus aplicaciones se integran en un entorno no convencional. New Relic destaca cómo las aplicaciones que se renderizan en un i-frame dentro de ChatGPT pueden caer en una «zona opaca». Este término se relaciona con la situación en la que los desarrolladores pierden el control total sobre el entorno de la aplicación, lo que dificulta la recolección de datos precisos necesarios para optimizar la experiencia del usuario y las conversiones.
El principal obstáculo técnico señalado es cuando las aplicaciones están incrustadas mediante un i-frame, donde la pérdida de señales clave como cambios inesperados en el diseño o elementos de UX que no responden como deberían, es común. Además, las restricciones de seguridad, como las cabeceras complejas o las políticas de Content Security Policy (CSP), complican la recopilación de datos fiables de monitorización en el frontend. El componente de inteligencia artificial añade una capa adicional de complejidad, donde incluso las UI generadas pueden parecer correctas, pero en realidad causar fallos invisibles a simple vista.
New Relic propone una transición de la observabilidad clásica hacia métricas diseñadas para IA, bajo la premisa de que si ChatGPT se convierte en un escaparate clave, entonces los problemas en la experiencia de usuario deben ser identificados y cuantificados con gran precisión. Entre las capacidades recientemente anunciadas, destacan la habilidad del «browser agent» de la empresa para captar telemetría relevante, monitorizar la latencia y la conectividad en i-frames, y registrar eventos en la consola del navegador. Este enfoque permite identificar y mitigar fallos antes de que afecten significativamente la conversión.
Además de medir el rendimiento, New Relic introduce enfoques para evaluar cómo interactúan los usuarios con apps dentro de ChatGPT, enfocándose en acciones de valor como clics críticos o pasos clave de formularios. Aún más, la empresa sugiere que los desarrolladores pueden correlacionar la calidad del renderizado con métricas de conversión y rebote, optimizando así el embudo de ventas en un entorno alojado por terceros.
Los componentes clave del paquete de Intelligent Observability incluyen la detección de frustración del usuario, monitorización de inestabilidad visual, insights cross-origin y trazabilidad extremo a extremo. Este enfoque intenta redirigir la mentalidad hacia un análisis más profundo, que no solo considere la rapidez de carga, sino que investigue cómo se comporta una aplicación cuando participa una capa de inteligencia artificial.
Desde ya, las capacidades de monitorización para aplicaciones dentro de ChatGPT están disponibles en la plataforma de New Relic. El camino recomendado para la adopción incluye la instalación del «browser agent» más reciente, definición de acciones críticas de negocio, y la instrumentación de eventos personalizados para crear paneles de control útiles.
Con esta iniciativa, New Relic apunta a ocupar un espacio en el naciente sector de observabilidad de experiencias “hosteadas por terceros”, aportando una solución para las empresas que desean mantener un control integral sobre la experiencia del usuario incluso cuando su aplicación está en manos de AI.
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