La NASA ha llevado a cabo una operación sin precedentes al evacuar a los cuatro astronautas de la misión Crew-11 de la Estación Espacial Internacional (ISS) debido a un problema médico con uno de sus miembros. En una conferencia de prensa realizada este miércoles, los astronautas hablaron por primera vez sobre la maniobra de evacuación, aunque no revelaron la identidad del afectado ni la naturaleza de su dolencia, manteniendo la privacidad del tripulante según los protocolos de la agencia espacial. La misión, que debía concluir en marzo, fue acortada por lo que la NASA describió como una «urgencia» médica que no podía ser tratada en el espacio, y que llevó a que sus tripulantes, la comandante Zena Cardman, el piloto Michael Fincke, Kimiya Yui de JAXA y Oleg Platonov de Roscosmos, regresaran a la Tierra antes de tiempo.
Tras su aterrizaje en el océano Pacífico a bordo de una cápsula Dragon de SpaceX, los astronautas fueron trasladados a un hospital en San Diego, California, donde permanecieron bajo observación. La operación fue cuidadosamente orquestada para asegurar que el astronauta afectado recibiera atención médica adecuada, mientras que el resto de la tripulación se sometía a chequeos médicos. En medio de esta situación, la NASA se prepara para lanzar la misión Artemis 2, un hito en la carrera espacial hacia la Luna. Sin embargo, el inesperado regreso de Crew-11 ha dejado a la estación espacial con una tripulación mínima, y la NASA está considerando adelantar el lanzamiento de la misión de relevo Crew-12 para cubrir las tareas pendientes. La agencia ha dejado claro que la evacuación, sin precedentes en su historia, no afectará el cronograma de lanzamiento de Artemis 2, previsto para el próximo 6 de febrero.
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