
La Asociación de Empresas del Metal de Madrid ha puesto en marcha este jueves la Comisión de Industria de Defensa y Aeronáutica, una iniciativa estratégica orientada a situar a las pymes madrileñas en una posición destacada dentro de un sector que prevé movilizar más de 10.500 millones de euros en España durante este año. En un contexto marcado por el fuerte incremento del gasto militar en Europa —que alcanzó los 381.000 millones de euros en 2025—, esta comisión nace con la finalidad de impulsar a Madrid como un referente industrial clave en soberanía tecnológica y crecimiento económico.
El acto de constitución, celebrado en la sede de AECIM, ha contado con la intervención de José María Roncero; Marola Balmes; y Ignacio Niño, quien ha analizado las oportunidades del actual ciclo de inversión en defensa. Por su parte, Jaime Martínez Muñoz ha presentado el Nodo de Defensa regional, destacando el papel esencial de la colaboración público-privada para facilitar la participación del tejido industrial en los grandes programas de modernización.
La Comisión de AECIM actuará como puente para conectar a las pymes industriales madrileñas con los grandes contratistas (empresas tractoras) y facilitar su acceso a programas europeos como el EDIP, dotado con 1.500 millones de euros.
La Comunidad de Madrid concentra el 50% del empleo del sector y el 60% de la facturación del mismo, además de la mayor capacidad formativa e industrial del país, situándose en el centro de un corredor estratégico que demanda nuevos perfiles técnicos e ingenieros en los próximos años. La nueva Comisión no solo se enfocará en el ámbito estrictamente militar, sino que impulsará sectores de tecnología dual con alto valor añadido como:
AECIM ha definido un ambicioso plan estratégico que comenzará de inmediato con la elaboración de un mapa de capacidades industriales para identificar el potencial exportador y tecnológico de sus socios. Durante 2026, la Comisión activará talleres de certificación (ISO 9001, EN 9100 y PECAL) y misiones comerciales selectivas para asegurar que las empresas madrileñas lideren consorcios internacionales y accedan a los fondos del Marco Financiero Plurianual de la UE, que prevé multiplicar por cinco la inversión en defensa.
Con este movimiento, Madrid refuerza su papel como motor industrial, garantizando que el actual «boom» del sector de la defensa se traduzca en empleo cualificado, soberanía industrial y crecimiento tangible para el tejido empresarial de la región.
