

La Plaza de Cibeles, uno de los puntos más emblemáticos de Madrid, se prepara para una significativa transformación en los próximos meses. Apenas concluida la multitudinaria visita del Papa León XIV, que culminó con una misa el pasado domingo 8, el Ayuntamiento de Madrid ha anunciado que la icónica Fuente de Cibeles será sometida a una restauración integral que se extenderá por un periodo estimado de cinco meses.
Este ambicioso proyecto es parte de los once planes de colaboración público-privada que el Foro por Madrid ha impulsado para este 2026. El objetivo es asegurar la conservación y restauración del histórico conjunto escultórico que, al paso de los años, ha necesitado de una intervención exhaustiva para mantener su esplendor.
Los técnicos municipales, tras exhaustivos estudios, han determinado la urgencia de una restauración profunda. Sin embargo, los trabajos, que comenzarán aproximadamente en dos semanas, no interferirán con la movilidad de la ciudad, un aspecto vital para los habitantes y turistas que frecuentan esta zona.
El plan de restauración contempla una limpieza profunda del mármol, eliminando suciedad acumulada y agentes biológicos adheridos al monumento. También se revisarán y tratarán los elementos metálicos que han sufrido corrosión con el paso del tiempo. Las diversas patologías que han surgido con los años serán corregidas para preservar la integridad del monumento.
Parte de los trabajos incluirán la harmonización del aspecto visual del monumento, ya que en intervenciones anteriores se realizaron ajustes que ahora necesitan de integración visual para mantener la estética coherente del conjunto. Asimismo, los operarios instalarán andamios y otros medios auxiliares que permitan acceder a todas las áreas necesarias de la fuente.
Dentro de las tareas específicas, se realizará la limpieza de superficies pétreas y se eliminarán morteros inadecuados. Los tratamientos a las juntas y fisuras serán prioritarios, al igual que la aplicación de biocidas que contribuyan a la preservación del lugar. La estabilidad del conjunto escultórico se mejorará sustancialmente y al final de las obras, se procederá a entonar las pérdidas y reintegraciones, además de aplicar un tratamiento hidrofugante para proteger la fuente frente a los efectos del clima.
Este esfuerzo de restauración servirá para devolver a la Fuente de Cibeles su esplendor característico, garantizando que continúe siendo un símbolo representativo de la ciudad y un punto de encuentro para todos los que llegan a Madrid.
