

Madrid se ha sumado de forma oficial a Breathe Cities, la red internacional impulsada por Bloomberg Philanthropies, el Clean Air Fund y C40 Cities para reducir la contaminación urbana. El paso se cerró durante el encuentro entre el alcalde José Luis Martínez-Almeida y el regidor de Londres, Sadiq Khan, en el foro Bloomberg CityLab.
Almeida defendió que la capital llega a la red con deberes hechos. Madrid ha rebajado un 40% sus niveles de contaminación en las últimas dos décadas gracias a medidas como la electrificación de la flota de la EMT, la ampliación de la red de carriles bici y la estrategia municipal de aire limpio, una de las más ambiciosas del entorno europeo. La adhesión a Breathe Cities, dijo, busca prolongar ese recorrido con datos compartidos, herramientas comunes y respaldo internacional.
La cita en Bloomberg CityLab reunió a alcaldes de varias ciudades para debatir sobre clima, movilidad y aire limpio. Almeida y Khan formalizaron allí la incorporación de Madrid a Breathe Cities, una iniciativa lanzada este año que ya agrupa a Londres, Bogotá, Milán y París. El programa nace con el objetivo de proporcionar a las administraciones locales tecnología, asistencia técnica y datos abiertos para frenar las emisiones que dañan la salud y aceleran el calentamiento.
El alcalde londinense ejerce de referencia para el proyecto desde la creación, en 2008, de la Zona de Bajas Emisiones de Londres y, sobre todo, desde la ampliación de la ULEZ a todo el cinturón metropolitano. Sadiq Khan ha hecho de la calidad del aire una de sus banderas y comparte ahora con Madrid la experiencia acumulada en una década larga de políticas restrictivas con el tráfico contaminante.
La estrategia que Madrid pone sobre la mesa dentro de Breathe Cities se apoya en cuatro líneas de trabajo:
El Ayuntamiento ya había detallado este planteamiento al firmar la adhesión hace unos días. Madrid se adhirió formalmente a Breathe Cities el pasado 1 de mayo, en una declaración conjunta con representantes del consistorio londinense.
La incorporación a la red no implica nuevas restricciones inmediatas para los conductores ni medidas que afecten al día a día de los vecinos en el corto plazo. Lo que se abre es una vía estable de cooperación, con acceso a estudios comparados, financiación de proyectos piloto a través del Clean Air Fund y la posibilidad de pilotar tecnologías de monitorización en colaboración con C40 Cities, la coalición de grandes ciudades contra el cambio climático.
El alcalde apuntó que el siguiente paso será cruzar los datos de las estaciones madrileñas con los modelos de Breathe Cities, lo que permitirá detectar focos de emisiones con mayor detalle y orientar las próximas inversiones en movilidad y zonas verdes. Madrid encadena así la adhesión con otros reconocimientos recientes como el de Ciudad Arbórea del Mundo 2025, otorgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
El propio Almeida había marcado la agenda municipal de mayo durante los actos del Dos de Mayo en la Plaza Mayor, donde insistió en encadenar políticas de sostenibilidad con la modernización del transporte público. La nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible, aprobada en marzo, completa el marco con el que el consistorio se presenta ante sus socios europeos.
Es una iniciativa internacional lanzada en 2024 por Bloomberg Philanthropies, el Clean Air Fund y C40 Cities. Aporta a las ciudades miembro tecnología, asistencia técnica y datos abiertos para reducir la contaminación atmosférica y las emisiones que aceleran el cambio climático.
Junto a Madrid figuran Londres, Bogotá, Milán y París, entre otras urbes. La red sigue creciendo con la incorporación de nuevas capitales europeas y latinoamericanas.
Según los datos que aportó el Ayuntamiento durante el anuncio, la capital ha rebajado un 40% sus niveles de contaminación en las últimas dos décadas. Las medidas más relevantes han sido la electrificación de la flota de la EMT, la ampliación de los carriles bici y la estrategia de aire limpio.
El consistorio descarta restricciones inmediatas vinculadas a la adhesión. La participación en la red se centra, por ahora, en compartir datos, financiar proyectos piloto y ensayar tecnologías de monitorización con el resto de ciudades miembro.
El alcalde de Londres ha sido el referente europeo del programa. Sadiq Khan firmó con Almeida la incorporación de Madrid en el foro Bloomberg CityLab y comparte la experiencia acumulada con la Zona de Bajas Emisiones londinense (ULEZ) y su ampliación al cinturón metropolitano.
