

En un movimiento que resalta el compromiso con la calidad y la sostenibilidad, la Fundación Madrid por la Competitividad ha otorgado su prestigiosa certificación a las entidades que cumplen con rigurosos requisitos organizados en cuatro áreas clave: propósito, planeta, personas y progreso. Este reconocimiento, que se erige como un aval a la excelencia, es el resultado de una evaluación innovadora diseñada especialmente para entidades públicas.
El otorgamiento de esta certificación responde a múltiples proyectos y sistemas implementados que garantizan la eficiencia y transparencia en la gestión de servicios. Entre estos, destacan los avanzados sistemas de información que posibilitan la monitorización precisa de las operaciones, así como la disponibilidad pública de indicadores y servicios, proporcionando tanto a pacientes como a profesionales un acceso directo a la información necesaria.
Un aspecto donde la institución ha marcado una diferencia significativa es en su política medioambiental. Con una gestión proactiva de los recursos y residuos en los centros de salud, se han implementado medidas que promueven la sostenibilidad a largo plazo. Esta estrategia ha sido reconocida a nivel nacional cuando el complejo Los Ángeles fue galardonado con el premio nacional de Sanidad por el proyecto Higía, un esfuerzo palpable hacia la reducción de la huella de carbono y la aspiración de neutralidad de emisiones para 2050.
La importancia de la Atención Primaria también ha sido subrayada en el marco de esta certificación. La región cuenta con una red robusta de más de 15.000 profesionales distribuidos en 430 dispositivos asistenciales, quienes logran resolver el 90% de los problemas de salud en consulta. Estos recursos son los más cercanos a la población, indicando no solo eficiencia sino también accesibilidad y proximidad, características fundamentales para asegurar una atención de calidad.
Otro pilar importante de su éxito radica en la comunicación continua con la población, mediante la realización de amplias encuestas que permiten conocer de manera directa la opinión de los ciudadanos. Esto, sumado a una coordinación efectiva con hospitales, refuerza el papel crucial que desempeñan en el sistema de salud, al proporcionar datos y feedback oportunos que influyen en la mejora continua de los servicios ofrecidos.
Esta certificación, por lo tanto, no es solo un reconocimiento de los logros presentes, sino un incentivo para seguir avanzando en la senda de la innovación y la responsabilidad integral hacia los ciudadanos y el medio ambiente. El desafío ahora radica en mantener y potenciar esta sinergia de esfuerzo conjunto que busca no solo satisfacer estándares actuales, sino también anticiparse a las necesidades futuras de una sociedad en constante evolución.
