París y Berlín han anticipado una postura firme ante la falta de disposición del mandatario ruso para entablar negociaciones con el presidente de Ucrania. En un esfuerzo por incentivar un diálogo que conduzca a un acuerdo de paz, ambos gobiernos europeos se disponen a solicitar «sanciones primarias y secundarias» si no se produce un avance significativo en la próxima semana. Este anuncio subraya la creciente presión internacional para resolver el conflicto, mientras Europa busca utilizar instrumentos económicos y diplomáticos para lograr avances en la mesa de negociaciones.
La comunidad internacional está atenta a cómo evoluciona la situación, en un contexto donde el impacto humano y económico del conflicto sigue siendo devastador. Las posibles sanciones, que podrían incluir medidas financieras y comerciales, intentan enviar un mensaje claro al liderazgo ruso sobre las repercusiones de su falta de acción hacia la paz. Tanto Francia como Alemania han destacado la importancia de un enfoque coordinado entre los aliados europeos y otros actores globales para poner fin a las hostilidades y restaurar la estabilidad en la región.
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