
Luis García Plaza ha sido designado como el nuevo entrenador del Sevilla, en un intento por el equipo andaluz de alejarse de la zona de descenso a lo largo de las nueve jornadas restantes de la Liga. La entidad ha firmado con García Plaza un contrato hasta junio de 2027, condicionado a la permanencia en la Primera División. Tras la salida de Matías Almeyda, quien fue destituido debido a la pérdida de competitividad tras una contundente derrota ante el Valencia, el Sevilla espera que García Plaza, con su vasta experiencia en situaciones complejas, logre estabilizar al equipo. Las negociaciones con el técnico se llevaron a cabo con rapidez y se concretaron en apenas dos días, eligiéndolo finalmente por sobre otros candidatos como Diego Martínez.
Sin embargo, los problemas del Sevilla no solo son deportivos. La institución se encuentra sumida en una grave crisis institucional, con el club en proceso de venta después de años de disputas entre accionistas. Sergio Ramos lidera uno de los grupos candidatos a adquirir la mayoría accionarial, con el objetivo de reinventar un club históricamente considerado un modelo de gestión. Mientras Five Eleven Capital avanza en la auditoría, el Sevilla afronta una época de incertidumbre tanto en sus despachos como en el terreno de juego, donde la permanencia en Primera División es una prioridad urgente.
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