
Alemania, Dinamarca, Finlandia, Austria, Países Bajos y Suecia, el grupo conocido como países «frugales», reclaman recortar «varios cientos de miles de millones» de euros del presupuesto europeo 2028-2034 que ha planteado la Comisión Europea, una propuesta que ronda los dos billones. La disputa se ha librado esta semana en Berlín y apunta directamente a la Política Agraria Común, de la que España es uno de los principales beneficiarios.
España ha recibido cerca de 200.000 millones de euros en ayudas de la PAC desde su entrada en la Unión en 1986, fondos que le han permitido convertirse en el cuarto exportador agrícola del bloque. Un recorte golpearía sobre todo al campo de Andalucía y Castilla-La Mancha, las regiones que más dependen de esta financiación.
El canciller alemán, Friedrich Merz, defendió en Berlín la postura de su grupo, que aporta cerca del 40% del presupuesto comunitario y en torno al 70% de la ayuda bilateral a Ucrania. Merz insistió en que no se trata de tacanería sino de responsabilidad ante un presupuesto que crece un 60% respecto al actual, y pidió que el ajuste se reparta entre todas las partidas en lugar de proteger solo seguridad, defensa y migración.
Los países del sur y del este rechazan de plano el recorte en fondos regionales y agrícolas. Austria ha insistido en mantener estas partidas porque, a su juicio, son la herramienta que reduce las desigualdades internas del bloque. La primera ministra danesa reconoce que un aumento presupuestario sería razonable, pero considera que la cifra propuesta por Bruselas es «demasiado elevada» en plena consolidación fiscal.
Finlandia, que comparte 1.340 kilómetros de frontera con Rusia, quiere que el presupuesto incorpore los nuevos costes de seguridad e infraestructura en el este de Europa. Sobre la mesa también está la posibilidad de recurrir a deuda común, una vía que aún no tiene consenso porque varios países temen que sustituya a las reformas estructurales pendientes.
No es la primera vez que el campo español reacciona ante este tipo de amenazas. Agricultores de varias regiones ya se movilizaron en Madrid contra los recortes previstos en el acuerdo con Mercosur, y el sector recibió con cautela las promesas del Gobierno sobre el relevo generacional en el campo.
Las negociaciones seguirán las próximas semanas y suman otro frente: los países frugales quieren atar la financiación al respeto del Estado de derecho, una condición que convierte la disputa presupuestaria también en un debate político de fondo.
Alemania, Dinamarca, Finlandia, Austria, Países Bajos y Suecia.
Aproximadamente 200.000 millones de euros, lo que ha ayudado a convertir a España en el cuarto mayor exportador agrícola de la UE.
Andalucía y Castilla-La Mancha, por su alta dependencia de los fondos agrícolas europeos.
En torno al 40% del presupuesto comunitario y cerca del 70% de la ayuda bilateral europea a Ucrania.
Que el acceso a la financiación europea quede condicionado al respeto del Estado de derecho.
Fuente: Infobae.
