Los incendios en el área metropolitana de Los Ángeles, que en enero causaron más de 400 muertes y pérdidas valoradas en 60.000 millones de dólares, han sido identificados como el desastre vinculado al cambio climático más costoso del 2025, según un informe de Christian Aid. Estos siniestros, liderados por los fuegos en Palisades y Eaton, representan casi la mitad de las pérdidas económicas totales estimadas en 122.000 millones de dólares para los diez eventos climáticos más destructivos del año. A nivel global, el sur y sureste de Asia también sufrió gravemente, con ciclones e inundaciones que en noviembre causaron 25.000 millones de dólares en daños y más de 1.750 muertes. Mientras, en China, las lluvias veraniegas desplazaron a miles y provocaron pérdidas por 11.700 millones de dólares. La organización subraya que ningún continente escapó de los desastres climáticos en 2025, resaltando así la creciente urgencia de enfrentar el cambio climático.
El informe de Christian Aid destaca que estos desastres no deben ser vistos como «naturales», pues resultan de la continua expansión de los combustibles fósiles y la inacción política. La organización señala a las industrias de combustibles fósiles como cómplices, pues estos recursos contribuyen al calentamiento global y, por ende, a eventos más extremos. Pese a las alarmantes cifras de pérdidas económicas y humanas, también hay signos alentadores: la transición hacia energías limpias está ganando impulso, aunque el ritmo y la justicia social de esta transición serán clave para proteger a las comunidades más vulnerables. No obstante, la dependencia de los combustibles fósiles sigue recibiendo inversiones sustanciales, subrayando la paradoja de un mundo que busca sostenibilidad pero aún financia prácticas destructivas.
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