

El Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, ha recibido una propuesta del comité de expertos en la que se sugiere un incremento en el salario mínimo interprofesional (SMI) para el año 2026. Según los especialistas, la subida podría oscilar entre el 3,1% y el 4,7%, lo que implicaría que la retribución mensual en 14 pagas estaría en un rango aproximado de entre 1.221 y 1.240 euros, dependiendo de la decisión final del Gobierno respecto a la tributación del salario mínimo.
Este debate se encuentra en una etapa crucial, puesto que diferentes actores ofrecen sus propias propuestas. Los sindicatos CCOO y UGT han adelantado un incremento del 7,5%, elevando el salario mínimo a unos 1.273 euros brutos mensuales en 14 pagas, cifra que además sería sometida a tributación en el IRPF. Por otro lado, las patronales CEOE y Cepyme sugieren una subida mucho más moderada, del 1,5%, llevando el sueldo mínimo a 1.202 euros brutos mensuales sin cambios en las exenciones fiscales.
Actualmente, en España, el salario mínimo está establecido en 1.184 euros al mes por 14 pagas, tras la revalorización del 4,4% acordada en 2025. Sin embargo, si se aprueba un nuevo incremento en línea con las recomendaciones del comité de expertos, la cifra en 2026 podría situarse en el rango mencionado, acercándose o superando los 1.220 euros mensuales. Este ajuste no solo contribuiría a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores) sino que también alinearía la remuneración mínima con los estándares establecidos en la Carta Social Europea, que recomienda que esta represente al menos el 60% del salario medio.
Uno de los temas más complejos en las negociaciones continúa siendo la tributación del salario mínimo. El pasado año, el Ministerio de Hacienda optó por mantener sin cambios el umbral de exención en el IRPF, a pesar del aumento en la renta mínima. Esto generó críticas, ya que muchos trabajadores enfrentaron la carga de retenciones que redujeron el impacto real de su incremento salarial. Para paliar esta situación, se acordó introducir una deducción fiscal que compensara a los perceptores del SMI durante ese período, pero el debate persiste, especialmente si en futuras negociaciones el Gobierno decide gravar estos ingresos.
Por ahora, la ministra Yolanda Díaz ha defendido la idea de subir el salario mínimo en unos 50 euros mensuales para 2025, lo que situaría la renta mínima en los 1.184 euros en 14 pagas. La discusión continuará en los próximos meses, con las diferentes partes intentando negociar una cifra que equilibre la recuperación económica con las necesidades sociales, en un contexto marcado por la incertidumbre en los mercados laborales y las presiones para reducir la desigualdad.
