

En medio de un escenario económico marcado por una elevada inflación que devora los salarios, el análisis de la evolución salarial en España revela matices interesantes que ayudan a entender las dinámicas actuales del mercado laboral. La reciente utilización de indicadores de alta frecuencia, desarrollados por CaixaBank Research a partir de datos internos anonimados, ha permitido obtener una visión más granular sobre cómo se comportan los salarios en diferentes sectores y tamaños de empresa, así como en función de la movilidad laboral de los trabajadores.
Durante 2022 y 2023, el país experimentó un importante rebote en los salarios, remontando tras la caída que enfrentaron en el contexto de la pandemia. Sin embargo, esa tendencia se ha moderado en los años siguientes. Para 2025, el incremento medio del salario en España alcanzó un 2,7%, lo que representa una pequeña desaceleración respecto a 2024, cuando subió casi un 3%. Este crecimiento, además, se sitúa exactamente al ritmo de la inflación, poniendo en práctica la esperanza de un equilibrio entre precios y salarios que, en la práctica, resulta ser un desafío constante.
Una de las novedades en el análisis de CaixaBank es la segmentación por tamaño empresarial. Los datos muestran que las grandes empresas lograron incrementar los salarios en promedio un 3% en 2025, seguidas de las medianas con un 2,9%. Las pequeñas empresas, con aumentos de alrededor del 2,5%, y las microempresas, con tan solo un 2,1%, registran variaciones más contenidas. La diferencia de ganancias entre grandes y pequeñas firmas refleja la mayor productividad, capacidad de reparto de beneficios y facilidad para atraer talento en las compañías de mayor tamaño, fenómenos que se asocian generalmente con la estructura y recursos de estas empresas.
Por otro lado, el estudio distingue las trayectorias salariales según la movilidad laboral de los empleados. Los datos evidencian que quienes cambian de empresa para buscar mejores oportunidades han obtenido aumentos sustancialmente superiores, con un incremento del 7,2% en 2025, en comparación con un 2,8% para quienes permanecen en el mismo lugar de trabajo. Este patrón se hace más evidente en sectores con competencia por perfiles especializados o escasez de profesionales, donde las empresas tienden a ofrecer mayores incentivos para retener o atraer talento.
La brecha salarial entre ambos grupos, que se estrechó en los años de la pandemia, se ha ampliado en los últimos dos ejercicios. La recuperación económica junto con los esfuerzos de las empresas por captar trabajadores calificados ha impulsado incrementos más agresivos en los sueldos de los empleados que optan por cambiar de empleo. Aunque la tendencia general muestra una moderación en el crecimiento salarial, esa diferencia en las trayectorias refleja las tensiones en ciertos nichos laborales, donde la competencia por talento se traduce en mejores condiciones para quienes optan por la movilidad.
En conclusión, los datos recientemente publicados ofrecen una visión más completa del mercado laboral en un contexto desafiante. La dispersión en los aumentos salariales por tamaño de empresa y movilidad laboral evidencia un mercado en el que, aunque el crecimiento se ha estabilizado, la competencia por talento y productividad sigue siendo un factor determinante en la manera en que los salarios evolucionan en España.
