
El Ayuntamiento de Las Rozas enfrenta un nuevo desafío en torno al futuro de la salida 24 de la autovía A6, una arteria fundamental para la movilidad del barrio de Las Matas y varias urbanizaciones adyacentes. Según informan fuentes municipales, más de 15.000 vecinos podrían verse afectados si el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible sigue adelante con el proyecto que contempla el cierre definitivo de este acceso directo.
El consistorio ha dejado claro que la eliminación de esta salida no solo dilataría los tiempos de llegada de los servicios de seguridad y emergencia, como Policía, Bomberos y el Servicio de Asistencia Municipal de Emergencias (SAMER), sino que, además, incrementaría el tráfico en las salidas alternativas. Autoridades locales insisten en que la pérdida de esta conexión, presente desde 1992, significaría un retroceso de más de tres décadas en términos de infraestructura vial.
El alcalde de Las Rozas, José de la Uz, ha solicitado una reunión urgente con el ministro Óscar Puente, después de que el Ministerio rechazara las alegaciones hechas por los técnicos municipales. En paralelo, el Grupo Municipal Popular planea presentar una moción en el próximo pleno para buscar el respaldo de otros grupos políticos.
El Ayuntamiento, además, ha expuesto preocupaciones relacionadas con accesibilidad peatonal, iluminación, coordinación con ADIF y protección acústica. Solicita medidas que cumplan con las normativas, como una anchura mínima de 2,50 metros en los itinerarios peatonales con posibles interferencias, más allá de lo establecido por la Orden TMA/851/2021, que es de 1,80 metros.
En el contexto de una reivindicación histórica, la administración local recuerda que ya en 2017 el tema fue planteado al entonces ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. Ahora, el proyecto aprobado, con un presupuesto de más de 32 millones de euros, busca mejorar la movilidad conectando las vías de servicio de la A6 con la M50, aunque, paradójicamente, implica la supresión de la salida 24. Esta situación genera preocupación entre los vecinos y autoridades municipales, quienes consideran este acceso como esencial para la conectividad de la zona.
Por otra parte, la situación se enmarca dentro de un esfuerzo mayor del Gobierno local del Partido Popular, que aboga por el cierre completo del anillo de la M50, apoyado por alcaldes del norte y noroeste y promovido por la plataforma «Cerramiento Norte M-50 YA!».
En resumen, el Ayuntamiento de Las Rozas está en pie de guerra por mantener abierta una salida que consideran vital para la movilidad y seguridad de miles de sus ciudadanos, y pide al Ministerio de Transportes que reconsidere su postura. La arena política local echa chispas mientras las partes implicadas buscan una solución que equilibre las mejoras en infraestructura con las necesidades concretas de la comunidad.
