
En un partido caracterizado por la falta de ritmo y fluidez, el Barcelona logró una ajustada victoria de 0-1 sobre el Athletic de Bilbao en San Mamés, gracias a una brillante jugada del joven extremo Lamine Yamal. El encuentro, marcado por las ausencias de jugadores clave y la resaca de la Copa para ambos equipos, careció de espectáculo durante gran parte del tiempo. La defensa del Barça, improvisada por las lesiones de sus laterales titulares, permitió múltiples incursiones del Athletic, que no supo capitalizarlas. Sin embargo, fue Lamine quien, en el minuto 67, puso el marcador a favor del Barça con un preciso disparo al palo derecho del portero Unai Simón tras una asistencia de Pedri. Este gol no solo permitió al Barcelona sellar la victoria, sino que también consolidó a Lamine como el máximo anotador del equipo con 19 tantos en la temporada.
El técnico del Barcelona, Flick, tuvo que recurrir a una serie de cambios tácticos para intentar reavivar a un equipo desacostumbrado al juego insípido que mostró en La Catedral. La falta de intensidad era evidente, y ni las incorporaciones de jugadores como Raphinha y Lewandowski lograron cambiar drásticamente el panorama. Por su parte, el Athletic, afectado por las lesiones y la ausencia de figuras como Nico Williams, mostró un juego permisivo que no pudo concretar ninguna oportunidad clara de gol. Aunque el Barcelona dominó la posesión, sus esfuerzos se vieron constantemente neutralizados por el portero rival y la falta de precisión en sus jugadas. Al final, Lamine Yamal y Pedri marcaron la diferencia en un cotejo donde los tiros del Athletic no encontraron el arco, permitiendo al Barcelona mantenerse líder en la Liga con una ventaja de cuatro puntos.
Leer noticia completa en El Pais.
