
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, aseguró el 3 de julio que la Unión Europea está lista para actuar si las circunstancias lo exigen en sus relaciones comerciales con China. Lo dijo en Cork (Irlanda) durante la rueda de prensa que marcó el inicio de la presidencia irlandesa del Consejo de la UE: “Estamos preparados para todo. Tenemos todos los instrumentos sobre la mesa y estamos pensando en otras posibilidades si fueran necesarias”.
Las declaraciones llegan en un momento en que Bruselas trabaja para reactivar el diálogo con China tras años de bloqueo que arrancan en 2019. El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, informó de que ambas partes han acordado reanudar las conversaciones, con la vista puesta en octubre como fecha provisional para obtener resultados concretos, en el marco de una visita que el propio Sefcovic planea realizar a China.
El déficit comercial entre la UE y China supera los 360.000 millones de euros anuales. Las dos principales quejas de Bruselas apuntan a la sobreproducción china, que satura los mercados globales, y a las subvenciones estatales que Pekín otorga a sus empresas, con las que estas adquieren ventajas que la UE considera desleales.
Von der Leyen reiteró la necesidad de que los países de la UE reduzcan su dependencia de actores externos, con especial mención a China, y diversifiquen sus cadenas de suministro. En la cumbre de junio, los líderes de los Veintisiete pidieron a la Comisión que reforzara su arsenal de herramientas de defensa comercial para proteger los intereses económicos del bloque. La unidad en política comercial y en las relaciones externas fue otro de los puntos subrayados.
El contexto económico internacional afecta directamente a las empresas europeas. En España, el Ayuntamiento de Madrid ha abierto una convocatoria de dos millones en ayudas para autónomos, una señal de que los pequeños negocios también sienten los efectos de los desequilibrios del comercio global. En un escenario de incertidumbre financiera, recursos como la Ley de Segunda Oportunidad cobran mayor relevancia para familias y empresas con dificultades.
Por su parte, el portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, destacó el éxito de la visita reciente del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el fortalecimiento de la confianza política mutua. Pese a las tensiones comerciales, los canales diplomáticos entre Pekín y Bruselas permanecen activos, con un interés mutuo declarado por avanzar hacia acuerdos que corrijan los desequilibrios macroeconómicos sin romper la relación.
Las principales fricciones son la sobreproducción china, que satura los mercados globales, y las subvenciones estatales a sus empresas, que la UE considera desleales. El déficit comercial supera los 360.000 millones de euros anuales.
La Comisión cuenta con herramientas de defensa comercial como aranceles compensatorios, medidas antidumping y salvaguardias. Los líderes europeos pidieron en la cumbre de junio reforzar este arsenal para responder a prácticas que distorsionan la competencia.
El comisario de Comercio, Maros Sefcovic, señaló octubre de 2026 como fecha provisional para obtener avances concretos, vinculada a una visita planificada a China.
España forma parte de los Veintisiete y suscribe la postura común de la UE. La visita de Pedro Sánchez a Pekín fue elogiada por el portavoz chino como un ejemplo de acercamiento, aunque las negociaciones comerciales se gestionan a nivel comunitario desde Bruselas.
