
En un mundo donde las tensiones geopolíticas y las normativas de protección de datos cobran cada vez más relevancia, el control de los datos y la infraestructura en la que reposan se ha convertido en una prioridad estratégica. La reciente encuesta de Gartner, realizada entre 241 CIOs y responsables de TI de Europa Occidental, revela que un 61% de ellos planea incrementar su dependencia de proveedores cloud locales o regionales debido a estas tensiones. Esta tendencia señala un cambio hacia un modelo de nube más diversificado, que combina nubes locales, regionales y globales, y en el que la soberanía digital se erige como un pilar fundamental de la innovación.
La soberanía digital, término que describe la capacidad de controlar los datos, procesos y tecnologías de un país o región, ha cobrado importancia en un clima de tensiones internacionales, guerras, y regulaciones estrictas como el RGPD en Europa. Estos factores han motivado a las empresas a replantear su dependencia de proveedores globales, optando por opciones más localizadas que ofrezcan mayor control y cumplimiento normativo.
La encuesta de Gartner refleja un «giro local» entre los CIOs europeos, donde el 53% anticipa que los factores geopolíticos limitarán el uso de grandes proveedores globales en el futuro. Esto no implica una ruptura total con los grandes jugadores del mercado, sino un reparto de riesgos más equilibrado. Cargas sensibles y reguladas tienden a migrar hacia nubes locales o regionales, mientras que servicios que requieren gran escala permanecen en nubes globales.
España se alinea con esta tendencia, experimentando un crecimiento en la construcción de centros de datos y la expansión de proveedores de cloud locales como OVHcloud y Arsys. Al mismo tiempo, hiperescaladores como AWS, Microsoft y Google están ampliando su presencia en Europa mediante nuevas regiones y zonas locales para adaptarse a estas nuevas exigencias.
El fenómeno de la «geopatriación», la reubicación deliberada de servicios desde nubes globales a opciones locales, emerge como una estrategia para gestionar mejor los requerimientos de soberanía y reducir el riesgo geopolítico. Este traslado estratégico no busca cortar lazos con proveedores globales, sino optimizar la distribución de cargas en función de las necesidades de cumplimiento, latencia y control.
El open source ocupa un lugar destacado en esta estrategia, con un 55% de los líderes de TI europeas considerando que estas tecnologías serán clave en sus estrategias futuras de cloud. La adopción de software de código abierto ofrece personalización y evita el riesgo de quedar atrapado en un solo proveedor, proporcionando así flexibilidad frente a un entorno regulador y geopolítico en cambio constante.
Gartner advierte que la independencia completa de los gigantes globales requerirá tiempo y esfuerzo, demandando inversiones constantes en infraestructura, talento y ecosistemas integrados que permitan mantener la interoperabilidad sin comprometer la soberanía.
La recomendación es clara: los CIOs deben asumir el control de su destino digital, adoptando medidas como mapear la sensibilidad de los datos, diseñar arquitecturas híbridas multicloud, evaluar proveedores locales como componentes críticos de su estrategia, y definir políticas claras de soberanía digital.
Este viraje hacia las nubes locales no implica un declive en la relevancia de los hiperescaladores, sino un recalibrado balance donde las organizaciones que construyan nubes híbridas con la soberanía digital como punto central tendrán una ventaja competitiva, facilitando la innovación sin temor a las disrupciones geopolíticas o regulatorias.
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