

Agentes de la Policía Nacional han llevado a cabo una operación en Madrid que ha permitido la intervención de un dispositivo de estética falsificado utilizado para realizar tratamientos de rejuvenecimiento facial. La escabechina se produjo en una clínica de la capital, donde se descubrió un equipo que, en apariencia, imitaba a maquinaria profesional, pero que en realidad era un aparato de baja calidad diseñado para engañar a los pacientes y suministrar tratamientos potencialmente peligrosos.
El dispositivo intervenido tenía una pantalla que reproducía un vídeo de forma continua, simulando las imágenes producidas por un ecógrafo auténtico. Sin embargo, en realidad, el equipo no contaba con la tecnología ni la precisión necesaria, lo que podría haber puesto en riesgo la salud de quienes se sometieran a los tratamientos. La rápida acción policial evitó posibles lesiones, ya que hasta el momento no se han reportado daños relacionados con su uso. La investigación se inició en enero pasado, tras detectar la presencia de una máquina sospechosa en el mercado ilegal de productos de estética.
Durante la inspección en la clínica, los investigadores no solo hallaron el dispositivo falsificado, sino que también encontraron documentación que evidenciaba la importación irregular de estos aparatos desde China. Se determinó que el vendedor, ahora detenido, había adquirido el equipo por 4.800 euros, un precio considerablemente inferior al valor de mercado estimado en aproximadamente 70.000 euros. Además, las investigaciones revelaron que el mismo vendedor promocionaba los tratamientos en redes sociales y en su página web, ofreciendo rejuvenecimiento facial a precios que oscilaban entre 700 y 1.000 euros, cifras similares a las de maquinaria original.
La operación no solo culminó con la detención del vendedor, un hombre que ha sido puesto a disposición judicial por delitos contra la propiedad industrial y contra la salud pública, sino que también llevó a la investigación de una mujer, encargada de la clínica estética. La investigación continúa abierta, pues no se descarta la participación de más individuos en esta cadena delictiva.
Este caso pone en evidencia la proliferación de productos ilegales en el mercado de estética que, además de vulnerar derechos de propiedad industrial, representan un riesgo sanitario para los usuarios. La Policía Nacional reafirma su compromiso en la lucha contra estas prácticas, que además de perjudicar a los consumidores, generan un mercado clandestino con repercusiones económicas y sanitarias preocupantes.
Para quienes deseen conocer más detalles y disponer de material visual, la institución ha facilitado un enlace desde donde pueden acceder a las imágenes relacionadas con la operación.
Fuente: Ministerio del Interior
