El Museo del Louvre, tras semanas envuelto en polémicas debido a problemas de seguridad, reabre uno de sus espacios más emblemáticos: la galería Los Cinco Continentes, que alberga una rica colección de pintura española. La reapertura se produce en un contexto complejo, luego del reciente robo de las joyas de la corona francesa, que puso de manifiesto las deficiencias de seguridad en el museo más visitado del mundo. Este incidente, protagonizado por cuatro asaltantes que en un audaz despliegue sustrajeron valiosas piezas en solo siete minutos, desencadenó críticas sobre la gestión del Louvre y su enfoque en la adquisición de obras y atracción de público en detrimento de la seguridad y mantenimiento de sus instalaciones. La galería, que incluye obras de Murillo, Goya y Zurbarán, ha sido completamente renovada con un enfoque reforzado en las medidas de seguridad, incluyendo mejoras en la instalación eléctrica, el rediseño de la disposición de las obras y una ampliación sustancial de la videovigilancia.
La reapertura también ha significado una restauración y puesta en valor de varias obras de arte, incluyendo la colección de cerámica griega de la galería Campana, ahora cerrada por riesgo de derrumbe. Laurence des Cars, presidenta del museo, destacó durante la presentación previa la importancia de la seguridad en esta nueva fase del Louvre. Por otra parte, el museo continúa enfrentando el reto de la alta afluencia de visitantes, con cerca de nueve millones registrados en 2024. La nueva ubicación de la colección española en el primer piso y su acceso directo a través de la Puerta de los Leones busca aliviar la saturación habitual en la entrada principal. La galería Los Cinco Continentes no solo ofrece una mirada renovada a la rica herencia de la pintura española, sino también a una colección que integra piezas de diversas culturas, coherente con una visión más ambiciosa y global del arte expuesto en el Louvre.
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