El director Pol Rodríguez se ha inspirado en la historia de su familia para crear una nueva serie que relata las vicisitudes de un restaurante familiar fundado en 1929. Este establecimiento, que había sido el orgullo y el legado de sus antepasados, pasó por momentos críticos durante la pandemia de COVID-19, lo que llevó a su expropiación y su posterior adquisición por parte de un fondo de inversión. La narrativa explora no solo los desafíos financieros y emocionales que enfrentaron los propietarios originales, sino también el impacto de estas transformaciones en la identidad y memoria colectiva del lugar.
Con un enfoque que combina lo personal y lo histórico, la serie pretende ofrecer una reflexión sobre el valor de las tradiciones familiares en el mundo contemporáneo. La trama utiliza el restaurante como un símbolo de resiliencia y adaptación frente a las fuerzas del mercado global, destacando cómo fenómenos mundiales pueden alterar para siempre el curso de las pequeñas empresas familiares. A través de esta producción, Rodríguez busca no solo rendir homenaje a su legado familiar, sino también despertar una conversación más amplia sobre la preservación de la historia y el patrimonio cultural en tiempos de incertidumbre económica.
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