
La investigación judicial sobre el maltrato a un bebé de seis semanas, ingresado en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona con lesiones severas, sigue abierta sin descartar ninguna hipótesis sobre el origen de las agresiones. Los padres del menor, una enfermera del mismo centro hospitalario y un empleado de una fábrica, se encuentran en prisión provisional desde el 18 de marzo, acusados de maltrato habitual, lesiones muy graves y agresión sexual. Ambos han negado las acusaciones y afirman desconocer los hechos. Tras el traslado del bebé desde el Hospital de Sant Pau, el protocolo por maltrato fue activado, y el menor continúa en la UCI, evolucionando favorablemente aunque sin descartar secuelas físicas y neurológicas permanentes.
La Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia y Adolescencia ha asumido la patria potestad del niño, restringiendo el acceso de los familiares a la UCI, mientras elabora un Informe de Familia Extendida para determinar si algún pariente puede asumir la tutela. El sistema sanitario había atendido al bebé en varias ocasiones por vómitos y febrícula antes de que las alarmas se activaran el 16 de marzo, cuando, al detectarse una inmovilidad de la pierna, las pruebas revelaron una fractura y un desgarro anal, lo que motivó su traslado al Hospital Vall d’Hebron. Este caso ha generado gran preocupación y una intensa actividad investigadora para esclarecer los hechos en torno a las circunstancias del maltrato.
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