

Ministros, científicos, médicos y líderes tribales de todo el mundo se han reunido en Nueva Delhi para participar en la segunda Cumbre Mundial sobre Medicina Tradicional, organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Gobierno de India. Este evento, que se celebra del 17 al 19 de diciembre, cuenta con la participación de representantes de 170 países con el objetivo de discutir la autenticidad y accesibilidad de la práctica médica tradicional.
La medicina tradicional sigue siendo la principal fuente de tratamiento para muchas comunidades globalmente, abarcando sistemas tanto codificados como no codificados que preceden a la medicina moderna. Según la OMS, alrededor del 90% de sus Estados miembros emplean alguna forma de medicina tradicional, destacándola por su accesibilidad económica y cultural.
En la inauguración, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, insistió en la necesidad de integrar conocimientos ancestrales con tecnología moderna para alcanzar una cobertura de salud universal. Apuntó que, al combinar la ética y equidad con innovaciones como la inteligencia artificial y la genómica, es posible desarrollar soluciones más seguras y efectivas que beneficien a toda la población.
La OMS está promoviendo una estrategia para el periodo 2025-2034, en la cual la medicina tradicional desempeñará un papel crucial para mejorar el acceso a tratamientos asequibles y centrados en el ser humano, estableciendo a su vez, estándares rigurosos que respalden la calidad y seguridad de estas prácticas.
Pese a su potencial, los funcionarios de la OMS destacan la necesidad de incrementar la financiación en investigación sobre medicina tradicional, que actualmente recibe menos del 1% de la inversión global en salud. Para revertir esta tendencia, la OMS ha lanzado la «biblioteca mundial de medicina tradicional», un recurso que incluye más de 1,6 millones de documentos y archivos científicos relacionados con investigaciones y políticas en este ámbito. Esta biblioteca busca favorecer el acceso al conocimiento en países de ingresos bajos y fomentar el desarrollo de innovaciones en el campo.
La cumbre no solo se plantea como un foro de intercambio de experiencias, sino también como un llamado a reconocer el papel fundamental de la medicina tradicional en la mejora de la salud global. Shyama Kuruvilla, directora en funciones del Centro Mundial de Medicina Tradicional de la OMS, enfatizó que el avance de la medicina tradicional es una necesidad ética y medioambiental para contribuir a la prosperidad del planeta y sus habitantes.
