El monumento a la introspección y la calma sigue en su lugar. El Ayuntamiento de Madrid y la Fundación María Cristina Masaveu Peterson han decidido extender la presencia de «Julia», la emblemática escultura de Jaume Plensa, en la Plaza de Colón hasta diciembre de 2025, con la posibilidad de permanecer hasta 2027. Esta decisión ha sido formalizada en un acto en el que participaron Marta Rivera de la Cruz, delegada de Cultura, Turismo y Deporte, y Fernando Masaveu, presidente de la Fundación.
Desde su instalación en diciembre de 2018, «Julia» se ha convertido en un elemento icónico del paisaje madrileño, atrayendo tanto la admiración de los ciudadanos como la atención del mundo del arte. La escultura, una impresionante cabeza de doce metros realizada en resina de poliéster y polvo de mármol blanco, fue la primera de su tipo presentada en España por Plensa. La obra forma parte de un programa artístico impulsado por la Fundación dentro de su iniciativa de mecenazgo y es un ejemplo notable de la integración del arte en el espacio urbano.
Para Plensa, galardonado con el Premio Velázquez de las Artes en 2013, estas esculturas de personas con los ojos cerrados representan un refugio introspectivo para el conocimiento y las emociones humanas. Según el artista, las figuras invitan a los espectadores a cerrar también sus ojos y descubrir la belleza que poseen en su interior. «Julia» ha cumplido este propósito, transformando la percepción de su entorno y ofreciendo un punto de serenidad en medio del ajetreo urbano.
Jaume Plensa, nacido en Barcelona en 1955, es conocido por su capacidad para comunicar sensaciones e ideas a través de materiales tangibles. Su obra, influenciada por la literatura, la poesía, la música y el pensamiento, invita a la reflexión sobre la condición humana, su esencia y su relación con el mundo natural. Su trayectoria internacional incluye exposiciones en destacadas galerías y museos en Europa, Estados Unidos y Asia, así como instalaciones permanentes en todo el mundo.
Por su parte, la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, una institución cultural española sin ánimo de lucro, ha demostrado con esta iniciativa su compromiso con el fomento del arte y la cultura. Desde su creación en 2006, la fundación ha apoyado numerosos proyectos culturales y educativos, consolidándose como una pieza clave en el panorama cultural nacional e internacional.
La prolongación de «Julia» en la Plaza de Colón no solo destaca la relevancia de esta escultura en el contexto urbano madrileño, sino que también refuerza el papel fundamental del arte como catalizador de experiencias humanas y transformaciones sociales. Madrid, gracias a iniciativas como esta, continúa consolidándose como un referente en la promoción y el disfrute del arte contemporáneo en espacios públicos.