

La Dirección General de Tributos (DGT) ha proporcionado una respuesta decisiva a una consulta vinculante realizada por Ángel Luis Benavente Miranda, gerente de la Empresa Municipal de la Vivienda de Gijón (EMVISA), abriendo un nuevo capítulo en la interpretación de la normativa fiscal relacionada con el alquiler de viviendas. La consulta, centrada en el artículo 23.2 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), modificado recientemente por la Ley 12/2023, de 24 de mayo, busca clarificar el panorama fiscal en el contexto del derecho a la vivienda, abogando por beneficios significativos para los arrendatarios.
Acorde con las disposiciones vigentes, la ley establece diversas reducciones en el rendimiento neto del alquiler de una vivienda habitual y permanente, adaptándose a las condiciones particulares de cada caso. Sin embargo, Benavente Miranda argumenta que la redacción original carecía de la claridad necesaria, lo que derivó en interpretaciones dispares en la aplicación práctica del IRPF en algunas situaciones específicas.
En defensa de esta posición, Benavente Miranda subrayó que el objetivo legislativo radica en incentivar el alquiler mediante diversas colaboraciones, sugiriendo que no es esencial que una administración pública actúe como arrendataria para que los propietarios puedan acceder a la ansiada reducción fiscal. La DGT, en su aclaración, establece que la mencionada reducción del 70% aplica cuando la vivienda forma parte de un programa público que impone restricciones al precio del alquiler, configurando así dos escenarios clave para los beneficiarios del programa.
Esta interpretación tiene un impacto significativo en el programa «Gijón Confía Alquilando», liderado por el Ayuntamiento de Gijón, que se propone facilitar el acceso a viviendas en alquiler mediante incentivos fiscales para propietarios, promoviendo una mayor disponibilidad de inmuebles destinados al alquiler. Este movimiento no solo beneficia a los arrendadores, sino que también ofrece una solución para quienes buscan viviendas asequibles en un mercado repleto de desafíos económicos.
La resolución de la DGT podría sentar un precedente a nivel nacional, inspirando a otras iniciativas municipales a emular el modelo gijonés para optimizar la situación del alquiler en España. Además, fomenta un ambiente más propicio para aquellos propietarios dispuestos a integrar sus inmuebles en programas públicos de alquiler, generando un ciclo de reciprocidad beneficiosa entre propietarios y arrendatarios en búsqueda de soluciones habitacionales asequibles. Con esta nueva directriz, el horizonte se amplía significativamente tanto para los programas públicos como para los ciudadanos que anhelan una vivienda digna y accesible.
