

En un esfuerzo por garantizar la calidad y la sostenibilidad del turismo en la región, la Comunidad de Madrid ha introducido nuevas normativas que definen estrictamente los requisitos para las viviendas de uso turístico (VUT). Esta actualización tiene como finalidad principal mejorar la calidad de la oferta turística mientras protege los derechos de los usuarios.
Una de las modificaciones esenciales se centra en el establecimiento de medidas específicas para cada estancia de las VUT. Cada habitación deberá cumplir con un tamaño mínimo específico y se ha determinado una ocupación máxima permitida. Además, las viviendas deberán contar con un conjunto básico de elementos que incluyen ropa de cama, para baño y mesa, así como vajilla, cubertería, cristalería y utensilios de cocina. Estas medidas buscan asegurar que los alojamientos ofrezcan un nivel de confort adecuado y garanticen la satisfacción de los visitantes.
Asimismo, se ha impuesto la prohibición de operar VUT en viviendas de protección pública y en aquellos edificios donde las comunidades de vecinos así lo decidan. Esta medida refleja un intento de equilibrar los intereses turísticos con las necesidades y preferencias de los residentes locales.
La normativa también delega en los ayuntamientos la responsabilidad de determinar, a través de su planeamiento urbanístico, el número máximo de VUT permitidas por edificio, área o zona. Esto permite un control más localizado y adaptado a las características de cada comunidad.
Entre las novedades más notables, se establece que corresponderá a los titulares de la actividad de alojamiento turístico y no a los propietarios de los inmuebles presentar la declaración responsable para iniciar el servicio. Este cambio administrativo busca simplificar y agilizar el proceso de regulación.
En el marco del Plan de refuerzo y control de estas viviendas iniciado en la segunda mitad de 2024, la Comunidad de Madrid ha registrado un incremento en las bajas de VUT, alcanzando las 1.153 en 2024 y aumentando a 3.053 en 2025, lo que representa un aumento del 164,8%. En los primeros meses de 2026, se han producido 341 bajas adicionales, reflejando un esfuerzo continuo por regular este sector.
El volumen de inspecciones también ha aumentado significativamente, pasando de 481 en 2024 a 588 en 2025, representando un incremento del 22,3%. Aunque el porcentaje de inspecciones que terminan en sanción ha disminuido ligeramente al 85,71% en 2025, sigue siendo elevado. Hasta la fecha, las sanciones impuestas han sumado alrededor de medio millón de euros, según la Dirección General de Turismo y Hostelería de la región.
Según el Instituto Nacional de Estadística, se estima que en la Comunidad de Madrid existen 15.309 viviendas de uso turístico, que ofrecen un total de 50.675 plazas de alojamiento. Este número ha disminuido un 17,5% desde las últimas mediciones tomadas en 2025. Las VUT representan el 0,52% del total de viviendas en la comunidad, posicionando a Madrid como la región turística con menor proporción de tales alojamientos.
Con estas medidas, la Comunidad de Madrid avanza hacia un modelo de gestión turística más regulado y sostenible, apostando por un turismo de mayor valor y atrayendo a visitantes interesados en una experiencia de calidad.
