
La Comunidad de Madrid ha experimentado un notable incremento en el uso de perros de apoyo para la asistencia de menores en sedes judiciales, alcanzando un total de 155 casos en el último año. Esta cifra representa un aumento del 5,4% en comparación con el año anterior, destacando la creciente confianza en esta herramienta terapéutica y de acompañamiento en entornos judiciales.
Durante la presentación de la memoria anual del programa, realizada en una sede judicial de la calle Albarracín en la capital, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, elogió la efectividad y el impacto positivo de este servicio. «La presencia de los perros de apoyo ha demostrado ser crucial en la reducción de la ansiedad y el estrés de los menores durante sus comparecencias en las audiencias», afirmó García Martín.
La iniciativa, que se ofrece de manera pública y gratuita, busca crear un ambiente más amigable y seguro para los niños que deben enfrentarse a procesos judiciales. La utilización de estos animales entrenados específicamente para tales fines es cada vez más reconocida por su capacidad para proporcionar calma y seguridad, facilitando así el testimonio de los menores afectados.
Este servicio de apoyo no solo mejora la experiencia del menor en el ámbito judicial, sino que también se ha convertido en una herramienta valiosa para los profesionales del sistema de justicia, quienes destacan la efectividad de los perros en la mitigación de situaciones emocionalmente complejas. La implementación de este tipo de asistencia está alineada con las políticas de protección al menor y el compromiso de la Comunidad de Madrid para fortalecer los derechos y el bienestar de los menores en situaciones legales delicadas.
El éxito continuado de este programa en Madrid podría servir de modelo para su expansión a otras regiones, integrándose como una práctica estándar en el tratamiento de casos que involucran a menores en el sistema judicial.
