

La Comunidad de Madrid se reafirma como un importante epicentro tecnológico en Europa, al concentrar el 25% de las principales empresas de alta y media-alta tecnología de toda España. Esta posición estratégica no solo coloca a la región en un lugar privilegiado dentro del panorama nacional, sino que también la consolida como la segunda región de la Unión Europea en términos de volumen de empleos relacionados con el sector tecnológico.
Según ha precisado Rocío Albert, consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, más de 304.000 trabajadores están vinculados actualmente a este sector en la región. Estas cifras fueron presentadas durante la inauguración de la nueva sede del grupo alemán Dräger para España y Portugal, situada en el Edificio Beloira del Campo de las Naciones.
El evento, que reunió a representantes del sector tecnológico y autoridades locales, fue testigo de la reafirmación del compromiso de Madrid con la innovación y el desarrollo económico basado en la tecnología. «La elección de Madrid por parte de Dräger subraya nuestra capacidad para ofrecer un entorno favorable y competitivo para empresas de alta tecnología», señaló Albert, quien destacó que la región no solo se beneficia de una infraestructura sólida, sino también de un recurso humano altamente cualificado.
La presencia de estas empresas de alta tecnología en Madrid no solo impulsa la creación de empleo, sino que también fomenta el desarrollo de un ecosistema que incentiva la investigación, el desarrollo y la innovación. En este sentido, la llegada de Dräger, una compañía conocida por su liderazgo en tecnología médica y de seguridad, representa un nuevo impulso para el sector y una oportunidad para seguir fortaleciendo las capacidades tecnológicas de la región.
La Comunidad de Madrid, con su consolidación en el ámbito tecnológico, no solo se enorgullece de sostener un tejido empresarial dinámico y en constante crecimiento, sino que también busca atraer nuevas inversiones que fortalezcan su posición a nivel europeo y global. La apuesta por la tecnología se perfila como un eje central para el desarrollo futuro de la región, que cada vez cuenta con un mayor peso dentro del mapa tecnológico internacional.
