

La tarifa máxima de la bombona de butano sube casi un 5% en España a partir de este martes, 21 de julio. Según la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el precio de referencia del formato de 12,5 kilos pasa de 17,16 euros a un máximo de 17,83 euros.
El incremento llega tras la finalización, a finales de junio, de las rebajas fiscales que mantenían el IVA reducido al 10% en el sector energético, la misma medida que ya devolvió el IVA de la luz y el gas al tipo general del 21% el mes pasado. Como contrapeso parcial, el Gobierno ha aprobado por real decreto-ley una reducción temporal del Impuesto sobre Hidrocarburos de 3,75 euros por tonelada.
El precio de la bombona se calcula con varias variables internacionales que tiran en direcciones distintas. La cotización de las materias primas en los mercados globales cayó un 33,35% en la última revisión, pero el coste del transporte se disparó un 51,88% y el euro se deprecio un 0,32% frente al dólar. A esto se suman las contribuciones al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, que también pesan en el cálculo final.
Sin los topes regulatorios y las medidas fiscales vigentes, el precio interno habría llegado a 18 euros, según los cálculos oficiales. Es decir, los límites establecidos por ley moderan la subida, pero no evitan que el precio siga escalando en un mercado cada vez más volátil, algo que ya se notó en junio, cuando el IPC se mantuvo en el 3,2% pese al fin de las rebajas del IVA en luz y gas.
El sector del reparto de gas licuado del petróleo (GLP) también atraviesa tensiones propias. La Federación Española de Distribuidores de Gases Licuados del Petróleo (FEDGLP) reclama que se actualicen los costes del reparto domiciliario, una revisión pendiente desde 2020. El Ministerio para la Transición Ecológica ha propuesto adelantar la revisión del precio a mediados de mes, en lugar de esperar al tercer martes, para que el coste refleje mejor las fluctuaciones del mercado internacional.
Desde el sector distribuidor avisan de que esa medida puede rebajar el precio para el consumidor, pero no soluciona los problemas de fondo de las empresas de distribución, que arrastran altos costes de transporte que muchas veces no se trasladan al precio final. La federación pide medidas que garanticen una rentabilidad mínima en un mercado cada vez más exigente.
Ceuta, Melilla y Canarias podrían registrar variaciones adicionales por sus regímenes fiscales particulares y los ajustes en los costes de comercialización autorizados en cada territorio.
Un incremento cercano al 5%: el formato de 12,5 kilos pasa de 17,16 a un máximo de 17,83 euros desde el 21 de julio.
Porque a finales de junio terminó la rebaja del IVA al 10% en el sector energético, lo que empuja el precio al alza pese a la caída de las materias primas.
Una reducción temporal del Impuesto sobre Hidrocarburos de 3,75 euros por tonelada, aprobada por real decreto-ley.
Actualizar los costes del reparto domiciliario, una revisión que llevan pidiendo desde 2020.
No necesariamente, porque sus regímenes fiscales particulares pueden generar variaciones adicionales de precio.
