

La empresa andaluza La Abuela Carmen ha cerrado la campaña de ajo de 2026 con resultados que el gerente Manuel Vaquero califica como excepcionales. La cosecha ha superado las expectativas tanto en volumen como en calidad, impulsada por condiciones climáticas favorables y una gestión más ajustada del cultivo.
La campaña de ajo ha generado alrededor de 400.000 jornales en toda Andalucía, de los cuales 100.000 se concentran en la provincia de Córdoba. La Abuela Carmen, por sí sola, ha aportado 23.000 de esos jornales cordobeses y llega a los 40.000 jornales anuales si se suma la fase de transformación del bulbo.
Vaquero subraya que el cultivo del ajo estabiliza la población rural y garantiza empleo con cierta continuidad a lo largo del año, desde la plantación hasta el envasado. La empresa exporta parte de su producción bajo certificación ecológica, lo que le permite acceder a mercados con márgenes más altos.
La compañía ha avanzado en los últimos años hacia un modelo de economía circular: los restos del ajo que no entran en la cadena alimentaria se destinan a pienso animal o abono. Las operaciones se realizan en parte con energía solar y se han sustituido los envases tradicionales por otros compostables.
La apuesta por la diferenciación mediante calidad y sostenibilidad no es exclusiva del ajo. Otras empresas del sector agrícola español, como BioPalacín Planet con su arroz ecológico, han seguido una estrategia similar con resultados positivos en cuota de mercado.
El sector en su conjunto atraviesa un momento de ajuste. Las ayudas extraordinarias a frutales y frutos de cáscara aprobadas frente a los costes elevados y la sequía reflejan la fragilidad de parte del tejido productivo agrario, aunque la campaña del ajo en Andalucía ha esquivado en esta edición las peores consecuencias del tiempo adverso.
En torno a 400.000 jornales en toda Andalucía, de los que 100.000 corresponden a la provincia de Córdoba.
Los destina a alimentación animal o abono, dentro de su modelo de economía circular, con el que busca reducir el desperdicio a lo largo de toda la cadena productiva.
Sí. Parte de la producción de La Abuela Carmen cuenta con certificación ecológica y se destina a mercados internacionales que ofrecen mejores márgenes que el mercado convencional.
Condiciones climáticas favorables durante el ciclo del cultivo y una gestión más ajustada de las labores agrícolas, según explica el gerente Manuel Vaquero.
