
La cooperación militar de Corea del Norte con Rusia en el conflicto de Ucrania se ha mantenido envuelta en secreto desde sus comienzos. En un inusual discurso, Kim Jong-un reveló recientemente que las tropas norcoreanas enviadas a Kursk se dedicaron principalmente a tareas de desminado. Durante una ceremonia de bienvenida, Kim reconoció el sacrificio de sus tropas, destacando la escritura de cartas a sus hogares durante los descansos en su misión de desminado, que duró 120 días y causó la muerte de nueve soldados. El líder norcoreano decidió condecorar al Regimiento de Ingenieros y a los soldados caídos, resaltando su valentía y las hazañas realizadas. Las imágenes del evento muestran a Kim interactuando con soldados heridos y consolando a los familiares de los caídos.
La participación norcoreana en Ucrania no fue reconocida oficialmente por Pyongyang hasta varios meses después de que medios occidentales citaban fuentes de inteligencia que hablaban de su implicación. A cambio de esta participación militar, se cree que Corea del Norte está recibiendo asistencia financiera y tecnológica de Rusia en materia nuclear y balística, además de suministros energéticos. Hasta ahora, alrededor de 15,000 soldados norcoreanos han sido desplegados, con un saldo de aproximadamente 2,000 bajas. Este intercambio tiene un valor estratégico significativo para Corea del Norte, un país aislado internacionalmente por su programa nuclear. En un encuentro reciente en Pekín, Vladímir Putin agradeció a Kim por su apoyo, destacando la colaboración como resultado del acercamiento estratégico y el pacto de defensa mutua firmado entre ambas naciones en 2024.
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