
En un giro en la postura política, Antoni Castellà, vicepresidente de Junts, expresó que su partido estaría dispuesto a apoyar una propuesta de condonación parcial de la deuda de las comunidades autónomas con el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), siempre y cuando esta iniciativa se presente como un asunto aislado, sin la inclusión de otros temas que interesan al Gobierno central. Estas declaraciones fueron realizadas en una entrevista para SER Catalunya, donde Castellà dejó en claro que el ejecutivo de Pedro Sánchez puede contar con su respaldo si la ley se limita a cubrir exclusivamente el FLA, aunque mantiene su rechazo al pacto de financiación alcanzado entre el PSOE y ERC.
Este posicionamiento de Junts coincide con la reciente aprobación en el Consejo de Ministros del pasado 9 de diciembre de un proyecto de ley que contempla la condonación de hasta 83.252 millones de euros en deuda para las comunidades autónomas, una medida que también afecta a Cataluña, con la posibilidad de que esta comunidad solicite la reducción de unos 17.104 millones en su deuda. La iniciativa forma parte de un acuerdo más amplio entre los partidos del Gobierno y los republicanos que busca aliviar la carga financiera del sistema autonómico, aunque ha generado críticas sobre su alcance y eficacia.
Las discusiones sobre el sistema de financiación autonómica han sido intensas en los últimos meses. Mientras que Junts ha mostrado tradicionalmente su apoyo a un modelo basado en un «concierto económico» similar al vasco o navarro, que otorga a las comunidades una gestión más autónoma de sus recursos fiscales, en los hechos, el partido ha adoptado una postura más flexible en el contexto actual. La presidenta del grupo de Junts en el Parlamento catalán, Mónica Sales, había señalado previamente que su formación apoyaría la ley de condonación con condiciones, resaltando que una reducción parcial del 22% en la deuda no soluciona los problemas de financiación en Cataluña, y defendiendo una condonación total de alrededor de 73.000 millones de euros.
Por su parte, el Gobierno negocia con ERC un nuevo modelo de financiación para Cataluña que incluye un incremento de 4.700 millones de euros en fondos adicionales, enmarcado en un concepto de «modelo singular» similar al concierto económico, aunque con diferencias importantes. Este sistema permitiría a Cataluña recaudar y gestionar sus propios impuestos, estableciendo un «cupo» pactado con el Estado. La propuesta busca dotar a la Generalitat de mayor autonomía fiscal y previsibilidad presupuestaria, algo que para otros territorios y fuerzas políticas resulta injusto o desigual en términos de reparto y equidad.
Junts sostiene que el actual sistema de reparto, que combina criterios poblacionales, necesidades históricas y déficit fiscal, es insuficiente y perjudica a Cataluña, que contribuye más de lo que recibe en inversiones y transferencias. La formación catalana afirma que su propuesta de un «modelo singular» una vez más sería la solución definitiva, permitiendo a la comunidad gestionar sus recursos sin depender de mecanismos condicionantes o deudas acumuladas, como el FLA.
Este cambio de postura de Junts evidencia una estrategia orientada a defender sus intereses de autonomía fiscal, en línea con su lucha por un sistema de financiación que refleje mejor la realidad económica de Cataluña. La posibilidad de apoyar una condonación limitada, sin mezclarla con otras medidas polémicas, abre un nuevo escenario para las negociaciones entre partidos y el Gobierno, en un contexto donde las demandas de mayor autonomía y justicia fiscal en el territorio catalán siguen siendo una prioridad en el debate político.
