El juez Sean H. Lane del Tribunal de Quiebras de Nueva York ha decidido aprobar el plan de resolución de Purdue Pharma, conocido por su implicación en la crisis de opioides en Estados Unidos debida a su comercialización del analgésico OxyContin. Esta decisión permite a la empresa, propiedad de la familia Sackler, salir de la bancarrota y comenzar su disolución, comprometiéndose a pagar 7.400 millones de dólares en indemnizaciones. La resolución de este caso, que comenzó hace casi dos décadas, ha allanado el camino para que miles de entidades gubernamentales y otros reclamen compensaciones por los gastos y daños causados por la crisis de opioides, la cual ha provocado más de 700.000 muertes en las últimas dos décadas.
En el marco de esta reestructuración, Purdue Pharma transferirá sus activos a una nueva entidad de beneficio público, Knoa Pharma, la cual se enfocará en el desarrollo de medicamentos para combatir la adicción y prevenir sobredosis. A pesar del escándalo, la empresa continuará vendiendo OxyContin, aunque bajo regulaciones más estrictas, destinando sus ingresos a las investigaciones para combatir la adicción. La familia Sackler contribuirá con 6.500 millones de dólares en cuotas durante 15 años, a diferencia del acuerdo previo que fue anulado por el Tribunal Supremo en 2024, debido a que otorgaba protección excesiva contra demandas a la familia. La nueva estructura del acuerdo podría sentar precedentes para cómo se manejan las quiebras relacionadas con indemnizaciones en Estados Unidos.
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