El presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, ha presentado su dimisión tras ser acusado de presunto acoso sexual por seis compañeras y excompañeras de partido. El político ha renunciado a su cargo para «no perjudicar al partido» y ha manifestado su intención de defenderse judicialmente de lo que califica como un «montaje». Las denuncias anónimas, divulgadas por el programa de televisión Código 10, lo acusan de ofrecer puestos de trabajo a cambio de favores sexuales y de comportamientos inadecuados. Tomé niega todas las acusaciones, asegurando que no hay pruebas de los hechos de los que se le acusa y que nunca ha tenido un «comportamiento asqueroso» con las mujeres. A pesar de la contundencia de las denuncias en su contra, señala que continuará como regidor de Monforte como no adscrito.
La dirección del PSdeG ha sido rápida en su respuesta, negando haber recibido quejas formales contra Tomé, pero anticipando un pronunciamiento firme sobre el asunto. La alcaldesa socialista de A Coruña, Inés Rey, ha expresado su respaldo total a las víctimas y ha pedido celeridad en la investigación. Por su parte, el BNG, socio de coalición en la Diputación de Lugo, había exigido la dimisión inmediata de Tomé, advirtiendo con abandonar la coalición de no producirse tal renuncia. Asimismo, el líder del PSdeG ha decidido suspender a Tomé tras conocer las acusaciones. Este caso ha generado una intensa reacción en el ámbito político gallego, trayendo a la memoria actuaciones pasadas y destacando la continua vigencia del problema del machismo y el sistema patriarcal en la sociedad.
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