
José González, psicólogo especializado en procesos de duelo, aborda en sus formaciones el temor común a la muerte, conocido como tanatofobia. A pesar de que la sociedad conoce estadísticas generales de esperanza de vida, muchos prefieren evitar reflexionar sobre su propia muerte. González explica que esta aversión social se sustenta en cómo culturalmente se enseña a evadir el tema, dejando de lado la necesidad de transitar y digerir las emociones desagradables relacionadas con la pérdida. En su labor con Psicólogos Sin Fronteras, destaca la importancia de los rituales de despedida, especialmente tras experiencias como el confinamiento, donde la falta de estos rituales afectó el proceso emocional de muchas personas. Para él, permitir que los niños participen y comprendan la muerte como parte natural de la vida es crucial para desarrollar una relación más sana con la pérdida.
González también señala que el duelo, cuando no se elabora adecuadamente, puede estar detrás de muchos casos de ansiedad, depresión y hasta suicidios. En este contexto, aclara que enfrentar y procesar las emociones asociadas con el duelo es clave para prevenir consecuencias más graves. Recomienda conectar emocionalmente con los recuerdos de los fallecidos, mediante objetos significativos o la creación de biografías, como estrategias para mantener un vínculo saludable con el difunto. Además, resalta la importancia de valorar las relaciones con los vivos y vivir plenamente el presente con seres queridos. González aboga por normalizar las diferentes formas de vivir el duelo, reconociendo la diversidad de experiencias emocionales y la necesidad de apoyo profesional en situaciones complejas.
Leer noticia completa en El Pais.
Más de 260 familias se benefician en 2025 de programa de apoyo a cuidadores de mayores dependientes
