El entorno político de la candidata presidencial chilena Jeannette Jara se ha visto sacudido después de que solicitara la renuncia de su asesor estratégico Darío Quiroga. Esta decisión se enmarca en un intento de fortalecer y reestructurar su campaña tras avanzar a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales junto al candidato de derecha radical, José Antonio Kast. A pesar de que Quiroga ha sido una figura clave desde las primarias de junio, su salida se precipitó tras una serie de comentarios clasistas emitidos en un programa de YouTube, «Ultrasolo», que han sido considerados ofensivos incluso por la propia Jara. Las declaraciones de Quiroga incluyeron críticas hacia Franco Parisi, líder del Partido de la Gente (PDG), y hacia su hermana Zandra Parisi, flamante diputada, además de despectivas referencias al partido.
La controversia que rodea a Quiroga se acentuó con la publicación de antecedentes judiciales del sociólogo, como un caso de amenazas y daños en 2011. La situación complicó aún más a Jara, quien busca el respaldo indispensable de los votantes de Parisi para competir en la segunda vuelta el 14 de diciembre. En respuesta a la creciente presión, Jara manifestó su desacuerdo con el lenguaje clasista de Quiroga, marcando una clara distancia de los comentarios hechos por su exasesor y subrayando su objetivo de solidificar una campaña inclusiva. Este episodio es un desafío adicional para Jara, que necesita consolidar alianzas en un escenario electoral polarizado.
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