El Ejército de Israel ha intensificado su ofensiva en el sur de Líbano, lanzando una nueva serie de ataques aéreos contra posiciones de Hezbolá, a pesar de un alto el fuego acordado desde noviembre de 2024. Israel justifica sus acciones argumentando que estas son necesarias para neutralizar zonas de lanzamiento de proyectiles y otras infraestructuras utilizadas por el grupo chií. A través de un comunicado, las Fuerzas Armadas israelíes han afirmado que continuarán actuando para eliminar cualquier amenaza contra su soberanía, desestimando las críticas de Beirut y de Hezbolá, quienes consideran que estos bombardeos constituyen una violación del acuerdo de alto el fuego.
La situación se complica aún más por la permanencia de cinco puestos del Ejército israelí en territorio libanés, lo que ha suscitado protestas tanto de las autoridades libanesas como de Hezbolá. Estos actores han exigido el cese de la presencia israelí en la zona, lo que ha sido respaldado por condenas de la comunidad internacional, incluyendo a las Naciones Unidas. A medida que se extienden las tensiones en la región, el ciclo de ataques y represalias parece lejos de resolverse, generando un clima de inestabilidad que afecta a ambos países.
Leer noticia completa en 20minutos.
