

Durante el período navideño, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado reforzarán significativamente sus dispositivos policiales y medidas de seguridad en todo el territorio nacional, en respuesta a la evaluación de la amenaza terrorista y con el objetivo de garantizar la tranquilidad ciudadana en una época marcada por la alta afluencia de público en eventos, desplazamientos y celebraciones.
La decisión fue tomada tras la reunión extraordinaria de la Mesa de Valoración de la Amenaza Terrorista, que presidió el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el pasado viernes. En ella, los asistentes confirmaron la pertinencia de mantener el Nivel 4 de activación del Plan de Prevención, Protección y Respuesta Antiterrorista, el nivel más alto de alerta, y reforzar las medidas existentes, adoptadas inicialmente en octubre de 2023, tras los atentados perpetrados por Hamás en territorio israelí y la consecuente respuesta militar en Gaza.
Estas medidas, que se mantendrán desde las 15:00 horas del 19 de diciembre hasta las 15:00 horas del 8 de enero de 2026, incluyen controles aleatorios de vehículos y personas en zonas con gran afluencia, así como la protección de lugares religiosos, espacios de ocio, edificios públicos, centros comerciales, intercambiadores de transporte y medios de transporte aéreo, marítimo y terrestre. La finalidad es reducir al máximo cualquier riesgo asociado a posibles amenazas y garantizar la seguridad en estos puntos sensibles durante uno de los períodos más concurridos del año.
El dispositivo de refuerzo se caracterizará por una “especial intensidad”, que contempla también la vigilancia activa en zonas transitadas y en eventos multitudinarios, así como en concentraciones religiosas, festivales y celebraciones populares. La vigilancia en infraestructuras críticas, incluyendo hospitales, aeropuertos, estaciones de tren y puertos, será intensificada para asegurar el correcto funcionamiento de estos centros durante las festividades.
La colaboración con las administraciones locales y autonómicas será esencial. Las delegaciones del Gobierno en las comunidades autónomas con cuerpos de policía propios o unidades adscritas a la Policía Nacional deberán transmitir con urgencia las instrucciones a sus responsables, convocando reuniones de coordinación si fuera necesario. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) también ha recibido esta instrucción para que esta colaboración sea efectiva en todos los ayuntamientos y diputaciones.
Por su parte, la Unidad Central de Seguridad Privada de la Policía Nacional reforzará sus procedimientos con las empresas de seguridad privada, que deberán ajustar sus servicios a las nuevas medidas de protección antiterrorista. Además, el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas (CNPIC) mantendrá informados a los propietarios y operadores de infraestructuras clave, exigiendo el reforzamiento de sus propios protocolos de seguridad.
En el ámbito de la ciberseguridad, la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC) ha preparado un dispositivo especial para monitorizar y responder a posibles amenazas digitales durante el período de mayor riesgo. La coordinación efectiva entre todos estos actores busca evitar cualquier eventualidad que pueda poner en jaque la seguridad de los ciudadanos y garantizar unas fiestas navideñas seguras y en paz.
Este incremento en las medidas de seguridad refleja la seriedad con la que las autoridades afrontan la amenaza terrorista en un contexto internacional y nacional marcado por la necesidad de proteger a la ciudadanía en un momento de celebración y arraigo social.
Fuente: Ministerio del Interior
