

La reciente celebración de la I Jornada del Dolor ‘Abriendo puertas’, organizada por la Dirección Asistencial Oeste de Atención Primaria, puso en el centro del debate un tema de gran relevancia en el ámbito sanitario: el tratamiento del dolor crónico no oncológico. Este evento, que tuvo lugar el pasado 14 de noviembre, congregó a un nutrido grupo de profesionales de la salud del primer nivel asistencial, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas sobre un desafío que afecta a un número creciente de pacientes.
El encuentro se presentó como una plataforma para el intercambio de conocimientos y experiencias, destacando la urgencia de adoptar enfoques más cercanos y multidisciplinares en el tratamiento del dolor. Los especialistas participantes coincidieron en que comprender la complejidad inherente al dolor crónico es fundamental para mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen. Asimismo, se subrayó la importancia de explorar nuevas vías y estrategias terapéuticas que, además de ser eficaces, sean accesibles a todos los pacientes.
Durante las discusiones, se enfatizó la necesidad de romper con los esquemas tradicionales, abriendo la puerta a tratamientos que no se centren únicamente en lo farmacológico. La integración de equipos de atención multidisciplinar, que incluyan médicos, enfermeros, psicólogos y fisioterapeutas, surgió como una de las vías más prometedoras para abordar de manera integral el manejo del dolor crónico. Este enfoque colaborativo busca ofrecer soluciones personalizadas que atiendan no solo el aspecto físico, sino también el emocional y social del paciente.
Esta primera jornada marca el inicio de un camino hacia una mejor gestión del dolor crónico en el ámbito de la atención primaria. Los organizadores expresaron su esperanza de que este tipo de encuentros se repitan y contribuyan a fomentar una formación continua entre los profesionales, así como a sensibilizar a la sociedad sobre la realidad y los desafíos que enfrentan quienes viven con dolor crónico. Con ‘Abriendo puertas’, se da un paso adelante hacia una atención más humana y eficiente, donde el entendimiento y la cooperación se sitúan como las principales herramientas para aliviar el sufrimiento y mejorar el bienestar de los pacientes.
