

La atención a la salud y apariencia de la piel ha cobrado una relevancia notable en la sociedad española, al punto de que más de la mitad de los ciudadanos muestra un interés activo en someterse a tratamientos dermatológicos y estéticos. Este crecimiento, evidenciado en 2025, responde a la búsqueda constante de soluciones para manchas y texturas cutáneas, cuestiones que se han convertido en elementos esenciales del cuidado personal diario.
La Dra. Ana Melero, al frente de la Unidad de Medicina Estética y Láser de la Policlínica Gipuzkoa, ha destacado el papel vanguardista de la tecnología en las técnicas actuales de láser dermatológico. Según Melero, estas innovaciones han transformado la manera en que se abordan cicatrices y manchas, permitiendo procedimientos más precisos y seguros con tiempos de recuperación significativamente menores. El empleo de láseres fraccionados y dispositivos que integran diversas longitudes de onda posibilita tratamientos altamente personalizados que preservan el tejido sano al tiempo que optimizan los resultados.
El aumento de consultas por manchas solares y melasma es particularmente notable tras el verano, época en que la elevada exposición al sol empeora las manchas preexistentes. «Después del verano, observamos una afluencia considerable de pacientes deseosos de recuperar la uniformidad y luminosidad de su piel, donde el láser se presenta como un aliado efectivo», señala la Dra. Melero.
Si bien los tratamientos láser requieren generalmente varias sesiones para lograr el objetivo deseado, muchos pacientes perciben mejoras desde las primeras intervenciones. «La piel se transforma, luce más lisa, con un tono más uniforme y radiante», comenta la especialista, añadiendo que las manchas empiezan a desvanecerse y las cicatrices a alisarse progresivamente, brindando al paciente una renovada confianza en su apariencia.
En la combinación estratégica de tratamientos también está la clave del éxito. «Logramos los mejores resultados al integrar tratamientos de consulta con rutinas dermocosméticas adecuadas en casa», explica Melero. Esta sinergia puede incluir el uso conjunto de láseres vasculares, luz pulsada y peelings específicos, o la aplicación de láseres pigmentarios con agentes despigmentantes.
Frente a las dudas comunes sobre la seguridad y el dolor asociados a estos procedimientos, la tecnología moderna ha minimizado tales preocupaciones. «Con un diagnóstico médico correcto y el cumplimiento de recomendaciones, el riesgo es mínimo», asegura Melero. Se utilizan sistemas de anestesia tópica o métodos de enfriamiento local para mejorar la experiencia del paciente.
Durante el proceso de recuperación, es fundamental seguir ciertos cuidados. La fotoprotección estricta y la hidratación son clave, incluidos evitar el sol y productos irritantes antes de los tratamientos. Posteriormente, es imprescindible mantener la hidratación, usar protector solar de manera consecuente y evitar la exposición solar durante las semanas posteriores para asegurar una recuperación rápida y sin contratiempos.
Con una tecnología de punta y un enfoque de tratamiento altamente individualizado, la Policlínica Gipuzkoa se erige como un referente en el sector, proporcionando soluciones láser adaptadas para mejorar tanto la salud como la apariencia de la piel de sus pacientes.
