

El Ayuntamiento de Madrid ha dado inicio a un ambicioso proyecto de regeneración urbana en la Colonia de Puerto Chico, situada en el barrio de Aluche, dentro del distrito de Latina. Este esfuerzo se enmarca dentro del programa de rehabilitación programada de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid), que tiene como objetivo transformar áreas residencialmente deterioradas. Álvaro González, delegado de Políticas de Vivienda y presidente de la EMVS Madrid, llegó hoy a las obras para supervisar el arranque de este significativo proyecto.
La Colonia de Puerto Chico abarca un área de 3.164 m² en la intersección de las calles Valmojado y Camarena, donde las intervenciones están destinadas a mejorar la accesibilidad y calidad urbana. González expresó la relevancia de este proyecto para restaurar y resaltar el espacio público, subrayando que entre los cambios destacados se encuentra la ampliación de aceras y la eliminación de barreras arquitectónicas, a fin de facilitar el tránsito de peatones y personas con movilidad reducida.
Los trabajos incluyen la reestructuración del tráfico vehicular para facilitar el acceso de vehículos de emergencia, junto con la reorganización del estacionamiento y la adición de pasos peatonales. Además, la infraestructura urbana se renovará significativamente, incorporando tecnología LED en el alumbrado público y ampliando la red de saneamiento. Se plantarán nuevos árboles para mitigar el efecto del calor y proporcionar sombra, promoviendo un entorno más amigable y sostenible.
El coste del proyecto asciende a 360.000 euros, financiados en su mayoría por los fondos Next Generation de la Unión Europea, con una contribución complementaria del Ayuntamiento de Madrid. Durante su visita, González destacó que esta obra es solo el comienzo de una serie más amplia de intervenciones gracias al Plan Regenera, una nueva herramienta que ha permitido al Ayuntamiento superar complejas trabas legales que han frenado durante años la intervención pública en estas zonas.
El Plan Regenera Madrid ha sido crucial para iniciar la regularización de los terrenos, permitiendo por fin inversiones en áreas que antes estaban legalmente bloqueadas. Este plan no solo habilita la intervención donde nunca se pudo, sino que también prepara el camino para futuras acciones de revitalización. El proyecto de regeneración se prevé en dos fases, y una vez se consigan desbloquear completamente los terrenos, se estima una inversión de 7 millones de euros para transformar radicalmente la zona a partir del 2027. Esta primera etapa marca un significativo progreso en un esfuerzo que lleva décadas esperando materializarse.
