

El estremecedor caso del hallazgo del cuerpo desmembrado de una recién nacida en Loeches, presuntamente a manos de su madre en Puente de Vallecas, ha conmocionado a la opinión pública y evidenciado las graves fallas del sistema de protección a la infancia en España. Este no es un caso aislado, sino el reflejo de una cadena de abandono institucional, social y sanitario que deja desamparadas a las madres en situación de extrema vulnerabilidad, y a sus hijos sin un futuro.
El presidente de la Fundación Madrina ha sido tajante: “Es urgente una revolución en la protección a la infancia. El silencio, la falta de ayuda y el abandono institucional están costando vidas. Cada recién nacido merece protección y dignidad”.
La entidad denuncia que el abandono paterno está detrás del 40% de los casos de abandono neonatal. A ello se suma el hecho de que el 40% de las madres migrantes y sus hijos carecen de empadronamiento, lo que los excluye de los servicios básicos de salud y ayuda social. La pobreza extrema y el temor a perder la custodia de los hijos —una realidad para el 35% de las madres en riesgo— empujan a muchas mujeres a ocultarse del sistema. En muchos casos, estas mujeres llegan a extremos trágicos, al preferir que sus bebés no nazcan o desaparezcan antes que verlos arrebatados.
A este drama se suma la salud mental perinatal, responsable de hasta el 10% de estos episodios según la Fundación, y la estigmatización social que muchas madres experimentan al vivir embarazos no deseados o sin apoyo.
Frente a esta realidad, la Fundación Madrina insiste en que “hay que dejar de criminalizar la pobreza” y aboga por una intervención social más humana. La organización dispone de una línea de atención gratuita 24 horas: 900 649 198, abierta a cualquier mujer en situación crítica.
En países como Alemania o Bélgica, el hallazgo de bebés fallecidos en contenedores ha llevado a implementar soluciones como las baby boxes o «cunas seguras», donde las madres pueden dejar a sus recién nacidos de forma anónima y segura. La Fundación Madrina reclama que España adopte esta medida para evitar desenlaces como el ocurrido en Loeches.
Aunque la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género solo registró nueve casos de infanticidio en 2024 (al limitarse a los cometidos por progenitores varones), organizaciones independientes como Fundación Madrina estiman que podrían haber ocurrido al menos 35 infanticidios, de los cuales 21 corresponderían a recién nacidos, muchos de ellos encontrados en contenedores. La falta de criterios unificados y registros centralizados entre cuerpos policiales y organismos públicos deja gran parte de estos casos fuera de las estadísticas oficiales.
El cuerpo de la recién nacida fue hallado desmembrado en un vertedero. Su madre, de 35 años, tenía ya tres hijos y estaba bajo seguimiento de servicios sociales. Aunque la investigación sigue abierta, la Fundación Madrina alerta de que detrás de este acto podrían estar el colapso mental, la desesperación y el temor a ser fiscalizada por los mismos servicios sociales. La entidad exige respeto al proceso judicial, pero también una reflexión profunda sobre cómo prevenir estos casos desde el acompañamiento y la intervención temprana.
Con más de 150 nacimientos mensuales atendidos y más de 500 madres derivadas por entidades públicas y privadas, la Fundación Madrina es un referente en la atención a mujeres embarazadas en riesgo. Acoge a las familias más pobres, muchas veces invisibles para las instituciones, ofreciendo no solo ayuda inmediata, sino un proyecto de vida: vivienda, formación, empleo, alimentación, asistencia psicológica y orientación legal.
“Estas mujeres son las más vulnerables entre las vulnerables”, asegura un portavoz. “Para muchas, Madrina es la última oportunidad”.
En España, más de un millón de niños no tienen garantizado el acceso a una alimentación adecuada. La Fundación Madrina denuncia que un país no puede considerarse próspero mientras haya menores viviendo en el hambre y el abandono. “Un solo niño sufriendo debería bastar para cuestionar cualquier discurso triunfalista”, subrayan desde la entidad.
