

El mercado hipotecario en España mostró un notable repunte en junio, consolidando la tendencia de recuperación iniciada en la primera mitad del año. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de hipotecas constituidas sobre viviendas alcanzó las 41.834 operaciones, lo que representa un incremento del 31,7% respecto a junio de 2024. Esta cifra refleja un contexto de mayor confianza en el sector residencial, impulsado por la disminución paulatina de los tipos de interés y una relativa estabilización en los precios inmobiliarios en varias regiones.
El volumen de capital prestado para la adquisición de viviendas superó los 7.043 millones de euros, experimentando un crecimiento interanual del 52,1%. Además, el importe medio de cada hipoteca aumentó un 15,5%, situándose en 168.363 euros, marcando uno de los niveles más altos en los últimos meses. Este incremento en el promedio del préstamo refleja tanto la recuperación del mercado como la tendencia de las familias a solicitar créditos de mayor cuantía, en un entorno de tipo de interés en descenso.
En términos mensuales, las cifras muestran una ligera bajada del 1% en el número de hipotecas en comparación con mayo, pero el acumulado del año revela un crecimiento del 24,9%. La sostenida actividad crediticia sugiere que las condiciones de financiación son cada vez más atractivas, especialmente en un escenario donde los tipos de interés medios de las nuevas hipotecas bajaron hasta el 2,99%. Este dato también implica cierta calma en un mercado que durante años estuvo marcado por tasas más elevadas.
El análisis de las modalidades de fijación muestra que el 72% de las hipotecas firmadas en junio fueron a tipo fijo, lo que indica una preferencia creciente por la estabilidad en los pagos a largo plazo. El interés inicial medio en estos contratos fue cercano al 2,98%, casi igual que en las operaciones a tipo variable, que alcanzaron el 3%, reflejando la poca diferencia en los costes de ambas modalidades y la confianza en condiciones a largo plazo.
A nivel territorial, Aragón lideró el crecimiento con un incremento cercano al 97% en el número de hipotecas sobre viviendas respecto a junio de 2024. Completaron la lista de regiones en auge Extremadura y Cantabria, que registraron aumentos cercanos al 65-63%. En contraste, Navarra fue la única comunidad donde se observó una reducción interanual, con una caída del 0,7%. Baste destacar que Baleares y Madrid mostraron incrementos moderados, del 12,5% y 20,6%, respectivamente, pero la mayoría de las regiones superó ampliamente la media nacional.
Por otro lado, las operaciones relacionadas con modificaciones en condiciones de las hipotecas, conocidas como novaciones o subrogaciones, disminuyeron un 10,8% en comparación con junio del año pasado. La mayoría de estas operaciones —el 75,5%— respondieron a cambios en los tipos de interés, una tendencia que refleja el interés de los hipotecados por aprovechar las condiciones de mercado más favorables para mejorar sus préstamos.
En cuanto al total de fincas hipotecadas, incluyendo urbanas y rústicas, se realizaron 53.438 operaciones, un 31,4% más que en el mismo mes del año anterior, con un volumen de capital prestado que alcanzó los 9.778 millones de euros. La mayoría correspondiendo a viviendas, que representaron casi el 80% del total, y con un importe medio por finca de 182.983 euros, un aumento del 10,9%.
Este escenario muestra un mercado hipotecario en plena fase de reactivación, aunque con ciertas particularidades regionales. La preferencia por hipotecas a tipo fijo continúa en aumento, reflejada en el 36% del saldo hipotecario en bancos, una tendencia que parece consolidarse a medida que los prestatarios buscan mayor seguridad ante la volatilidad de los tipos de interés. Sin duda, el contexto de tipos más bajos y la estabilidad en el mercado inmobiliario están incentivando a más familias y particulares a dar el paso de adquirir una vivienda a través de crédito hipotecario.
