

En el marco del Día Internacional de los Bosques, el Ejecutivo autonómico de Madrid reafirma su compromiso con la conservación del patrimonio natural de la región a través de nuevas iniciativas diseñadas para proteger árboles con características excepcionales. El objetivo es salvaguardar ejemplares únicos por su singularidad, su porte majestuoso, edad avanzada y relevancia histórica, cultural o científica.
Hasta ahora, los técnicos encargados del cuidado de estos árboles realizaban un seguimiento de su evolución, interviniendo solo cuando era estrictamente necesario. Sin embargo, el plan actual se verá enriquecido con un enfoque más proactivo, cuyo propósito es garantizar la estabilidad y el estado sanitario óptimo de los árboles, prolongando su vida al máximo posible.
El programa contempla la implementación de evaluaciones mecánicas y fisiológicas detalladas, utilizando herramientas de arboricultura avanzada y simulaciones digitales. Se planea la construcción de plataformas elevadoras para facilitar las podas controladas y la instalación de elementos de sujeción que aseguren su estructura. Además, se trabajará en el mejoramiento del suelo para fomentar la regeneración natural de los ejemplares.
El Catálogo de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid es un elemento central de esta iniciativa, al incluir cerca de 100 especies diferentes, todas debidamente identificadas en el terreno mediante señales de piedra numeradas. Algunos de los árboles más destacados ostentan carteles que detallan sus características e historia. Entre ellos, sobresale el tejo del arroyo de Barahondillo en Rascafría, con más de 1.000 años, lo que lo convierte en el más longevo de la región. En altura, el Plátano de la Trinidad en el Jardín del Príncipe de Aranjuez lidera con 47,5 metros, seguido de cerca por la Secuoya Gigante de El Escorial y el Ahuehuete de los Chinescos de Aranjuez.
Por otro lado, en términos de perímetro, la secuoya de El Escorial marca el récord con 9,2 metros, superando al Roble Viejo de El Chaparral en Montejo de la Sierra y al Plátano Mellizo del Jardín del Príncipe.
La participación ciudadana es crucial para la conservación de estos tesoros naturales. El Ejecutivo autonómico destaca la importancia de actuar con responsabilidad, evitando acercarse demasiado, llevarse partes de los árboles o realizar actividades de riesgo como el encendido de fuegos en sus inmediaciones.
En este contexto de preservación, el Banco de Germoplasma de Flora Silvestre (Biformad) desempeña un papel vital. Ubicado en el vivero forestal del Instituto Madrileño de Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) en Arganda del Rey, este banco guarda y asegura la diversidad genética vegetal de Madrid. Su misión es preservar semillas y muestras de plantas forestales y arbóreas que enfrentan amenazas climáticas o humanas, así como plagas y enfermedades, de modo que, si una especie desaparece, pueda reintroducirse en su hábitat natural. Actualmente, el banco conserva 774 muestras de 282 especies, de las cuales 178 están bajo protección especial, incluyendo 114 árboles singulares.
En resumen, con estas acciones, Madrid no solo busca honrar su rico patrimonio natural, sino también garantizar que las futuras generaciones puedan disfrutar de la biodiversidad y la majestuosidad de sus árboles singulares.
