

Una compleja operación llevada a cabo en Madrid ha permitido desmantelar una red de tráfico de drogas que operaba a través de envíos internacionales desde México. La intervención conjunta de la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha concluido con la incautación de aproximadamente 625 kilos de metanfetamina escondidos en un cargamento de aceite de coco procedente del país azteca.
La investigación comenzó el 19 de febrero en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, cuando efectivos de la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras, junto a funcionarios de Vigilancia Aduanera, detectaron un envío sospechoso que declaraba contener 36 botes de aceite de coco. La inspección física y las muestras obtenidas en el lugar revelaron que el contenido era, en realidad, metanfetamina, confirmando así la sospecha inicial.
Tras el control, la mercancía fue trasladada a un trastero en Arganda del Rey (Madrid), situado en una zona todavía no accesible al público, y almacenada allí en espera de mayores indagaciones. Desde que se detectó la droga, las fuerzas de seguridad montaron una operación de vigilancia rotatoria sobre el trastero, el domicilio del destinatario final y la residencia de la persona encargada de gestionar la logística y el pago de impuestos relacionados con el envío.
Durante estos seguimientos, se constató que uno de los investigados acudía en varias ocasiones al trastero para verificar el estado de la mercancía, adoptando medidas de contravigilancia para evitar ser detectado. Además, el análisis de la relación entre los sospechosos reveló vínculos previos, incluyendo un encuentro de dos horas en un bar entre dos de los involucrados, quienes ya figuraban en denuncias por estafas en 2015.
La investigación también permitió establecer el papel de un individuo de nacionalidad mexicana, considerado una figura de mayor jerarquía dentro del entramado, y su relación con otro sospechoso, español. La prueba de ello fue la identificación de la motocicleta utilizada por uno de los detenidos, registrada a nombre del otro investigado, reforzando las hipótesis sobre su implicación en la organización.
Tras semanas de vigilancia y análisis, la operación culminó los días 5 y 6 de marzo con la detención de cinco personas vinculadas a la importación y custodia de la droga. La acción policial se prolongó durante 48 horas, finalizando con la presentación de los arrestados ante la justicia. Cuatro de los detenidos han ingresado en prisión provisional, entre ellos la figura conocida en el entramado como ‘el notario’, responsable de verificar que el transporte y las condiciones de la droga cumplieran con los acuerdos internos.
La incautación, todavía en proceso de análisis en laboratorio para determinar el grado de pureza de la metanfetamina, representa un golpe importante a las redes que distribuyen estas sustancias en Europa. La magnitud del operativo recuerda experiencias anteriores, como la operación “Nomexmar” de 2019, cuando se lograron decomisar más de 700 kilos de metanfetamina oculta dentro de bloques de mármol procedentes de México. Aquellos casos marcaron un avance importante en la lucha contra las rutas de distribución de drogas sintéticas en España.
La colaboración internacional, sumada a la vigilancia detallada y las operaciones coordinadas, demuestra la eficacia de las fuerzas de seguridad en la lucha contra el narcotráfico, que sigue adaptándose y sofisticando sus métodos de ocultación y transporte. La incautación de este volumen de droga no solo afecta las finanzas del crimen organizado, sino que también actúa como un elemento disuasorio para futuras operaciones similares.
Fuente: Ministerio del Interior
